Enseñando a la prima



Por Erick

Enseñando a la primita a hablar “groserías”
Poco después de haberla “estrenado” le dije: Mira amor, nuestra situación es diferente desde que tenemos intimidad. Ahora ya no somos lo que éramos, ahora somos pareja, y como pareja, el trato debe ser diferente. Ya sé que no te gusta decir majaderías, nos enseñaron a no decirlas.
Pero… a mí me gustaría oírlas y decírtelas cuando estamos solos. Donde sea. No te estoy pidiendo decirlas en público, solamente entre nosotros, como agregar sal a nuestra relación… ¿Siii?
Eso no la convenció. Pero no dijo no. La expresión era más como de “no quiero, pero lo voy a pensar”. Y comencé a usarlas:
A ver corazón, abre las piernitas, que te la voy a meter… Me vio extraño, pero sin decir nada, las abrió. Y continué: Así… así… Huuummm, que bien mueves las nalguitas.Sígue… así… -Grosero… –Pero lo dijo riendo-
Otro dia: ¿A dónde vamos? Mejor ni te pregunto, siempre vamos a lo mismo… ¿A coger? (Si con la cabeza) Ya habiendo aceptado oírlas, fue cuestión de presionarla un poco más: Dime Palo… Palo; Mi palo… Mi palo; Métemelo… Métemelo; Métemelo por la raja… Métemelo… por … la raja (Ya no, ya no…)
Fue un progreso. Y después ella sola lo volvió a decir.
Y pasamos a otra etapa más avanzada: Dime que eres mi perrita… Soy tu perrita; Y que eres mi zorrita… Soy tu zorrita; ¿Eres mi putita? Nooo… eso no…; Dime que soy el que te coge… Nooo… Dime que me vas a mamar… -¿Porqué eres tan grosero? …Te voy a mamar… (Ya fue un progreso)
Y algún tiempo después, avanzamos un poco más. Descubrí que si la desnudaba en el coche o en algún lugar expuesto, se calentaba mucho, y una tarde en mi oficina, y otro día en un estacionamiento comenzó a decirme: Ya métemela… ya métemela… ¿Por dónde cariño? Por donde quieras… pero ya métemela…
Así esa segunda vez, le pedí: Dime que te la meta por la raja… (Pensó un poco) y lo dijo: Si, por la raja… métemela por ahíiii… Y ya metiendo agregué: Dime que eres mi zorra, y que quieres que te la meta por el coño. Y lo repitió: Siii, soy tu zorra y quiero que me la metas por el coño. Dime que te meta el palo: Métemelo, méteme el palo… Pero… maaaas…
Acostumbrada con lo anterior y ya sin pedírselo, lo repitió con frecuencia. Y lo conversábamos: ¿Me das las nalgas? No… ¿Y después yo que hago? Bueno, préstamelas un ratito… te las devuelvo después… Bueno, pero no se te vaya a olvidar devolvérmelas…
O, algo como: Corazón, ¿Vamos a coger? Estoy con muchas ganas de meterte la verga… ¿Siii? Bueno… ¿Cómo me la va a meter? Con mucho cariño y muchas ganas… ¿Vas a abrir las piernitas para que te coja? Siii… para eso soy tu zorrita… para darte… las… nachas…
Y después de varias veces, ya fue más fácil. Como cuando estábamos en un coche, y ya sin calzones, me pregunta: ¿Cómo quieres que me ponga?¿Para cogerte? Siii… para que me la metas… toda… la quiero toda dentro… ¿Qué quieres dentro corazón? Tu palo, quiero mamarte la verga y que me la metas… siéntate aquí, y abre las piernas. Bien abiertas putita querida… quiero ver tu chucha bien mojada, tu chucha cogelona… ¿Así corazón? ¿Así de abiertas para que me metas tu fierro hasta adentro?… primero quiero sentir en la mano tu carajo ya duro, y después en mi coño… Así… bien metido…
Finalmente, después de meses de práctica y cambios de idea, ya decía de todo: ¿A dónde vas a llevar a tu putita amor? ¿Me vas a coger? Pero primero me tienes que cachondear un montón, aunque pensándolo ya estoy bien caliente… Pero antes quiero que me metas el dedo por el mamey y por el culantro… asiiiii…
Después de hablarlas durante algún tiempo, un día se puso sentimental: Ya no me quieres, me tratas como una cualquiera, yo no soy así, tú me conoces. No soy una vaga… etc.etc.
No es así amorcito (Besándola y acariciándola), yo te quiero mucho… eres especial, y sé muy bien lo que eres. Pero recuerda lo que te dije un tiempo atrás, cuando comenzamos a tener “relaciones”: -- Ahora ya tenemos intimidad, nuestra comunicación puede ser diferente, a mí me excita mucho el uso de groserías al tener “relaciones” y te lo pedí como un favor especial, recordando que no eres lo que significan las palabras… ¿Recuerdas?
- Siii… pero, me siento mal… no me gusta decirlas…
- Olvida todo ese asunto de nuestra educación. ¿Podemos intentar de nuevo… más tarde…?
- ¿Otro dia? Bueno… Si… otro día…
Pasaron algunos días y estábamos un cine, cachondeando a todo vapor, ella con mi palo en la mano. Le dije:
-Estoy metiéndote los dedos por la chucha ¿Qué tienes en la mano?
- Tu verga amor –me respondió. (Ahí supe que estaba lista, ella no acostumbraba dar reversa) Y así fue.
-¿Eres mi putita querida? ¿Saliendo vamos a coger?
-Si corazón, soy tu zorrita, y vamos para que me metas la verga. Ya estoy caliente solo de pensarlo y de imaginarme como y donde me vas a coger
-Te dejo escoger donde prefieres que te la meta por el tamal, con mirones o sin mirones, si es con mirones, van a decir algo como “!Como es puta esa vieja! O ¡ Que buenas piernas tiene esa puta! (Y sin duda pensarán: ¡Yo también quiero cogérmela!)
A lo que ella ya solamente se reía… Si… pero se la pelan, yo no les doy nada, ni el saludo. Si quieren ver… pueden… pero solo ver amorcito… ¡No soy puta! ¡Claro que no cariño…!
Cuando me contó que mi amigo Rutilio se le estaba insinuando, me preguntó que hacer: Lo que quieras amorcito, eres libre de decidir. Se quedó quieta y algunos días después me dice radiante:
- ¡Ya corazón! ¿Ya que chiquita? ¡Ya le dí las nalgas a Ruti!
- ¿Siii? Si. Antier me llevó a un motel, y ya desnudos, me acosté de piernas abiertas, le agarré la verga, lo guié hasta mi chucha… y me la metió hasta el fondo. Lo sentía claramente en mis nalgas. ¡Bien cogida amor!!!
- Ah que mi putita querida!! Que bueno!!! Me da mucho gusto! ¿Y ahora me toca a mí?
- Si gordito! Tu puta quiere palo corazón. Cógeme como quieras…
Otro día fuimos a un local que tenía reservados:
Al mesero (aparte): Quihubo cuate, ¿Cómo está la noche? Medio flojona patrón, ¿Quién es la vieja? Después te digo.
Mas tarde, en la mesa, ya con el vestido levantado, la mano metida por los calzones y enseñando los pechos, cuando se acercó el mesero le dije: Pórtate bien amigo, que aquí estoy con la mejor puta que ya pisó este salón… Ya la veo patrón, ¡está re buena! ¡Buena nalga güey, y es toda mía… Ni se te ocurra pedirla. Y ella solo se reía… Ya no le preocupaba.
¿Tengo buena nalga corazón?¿La quieres? ¿Me vas a meter la verga?



Más Relatos Eróticos



Relatos Eróticos

Autosatisfacción
Confesiones
Control Mental
Cybersexo
Dominación
Fantasías
Fetichismo
Filial
Gays
Lesbianas
Infidelidad
Intercambios
Interracial
Jovencitas
Maduras
Maduros
No Consentido
Orgías
Primera Vez
SadoMaso
Sexo Anal
Sexo Oral
Transexuales
Voyerismo
Zoofilia
Otros


Ligar y Conocer Gente

Nube de Tags

horoscopo juegos gratis musica noticias monografias casino tarot directorio de blogs tests interpretación de sueños conocer gente peliculas online empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes fotolog videos online monografias