Las Aventuras de Scarlett Hood, La Venganza del Sheriff (part 1)



Por Aizpurua

Era una fría y nublosa mañana, como eran por lo general las mañanas en Inglaterra, el bosque de Sherwood se encontraba frío y solitario, el viento movía con suavidad las ramas de los árboles.
Una carroza se desplazaba por el bosque, iba custodiada por cinco guardias armados, justo ahí se llevaban todos los impuestos recaudados por William de Wendenal, Sheriff de Nottingham, claro que estos impuestos eran recaudados de forma injusta, explotando a toda la población de forma excesiva.
Todos los guardias iban a caballo, con sus armaduras y espadas, estaban en guardia y con razón de estarlo, a causa de que en aquellos bosques se encontraba una amenaza muy fuerte a sus intereses y a los de su señor el Sheriff.
Se trataba de Scarlett Hood la gran forajida de los bosques, la cuál acompañada de su banda de salteadores, hacían de las suyas por todo el bosque robando todas las riquezas del Sheriff, siempre se escondían en el bosque y cuando pasaban las carrozas ellos sin perder tiempo caían sobre ellos y les robaban todo.
La carroza se movilizaba atravesando el bosque, todos los guardias estaban alertas, tenían que estar preparados por si los intentaban atacar….
***
En ese momento unos ojos verdes se asomaron de entre la maleza y expiaron el movimiento de la carroza, los ojos lo observaba detenidamente, había una expresión de picardía en aquella mirada, había algo que estaba tramando en ese momento.
Le resultaba muy divertido todo aquello…
***
La carroza continuaba con su marcha por el camino del bosque, los guardias muy alertas vigilaban con sus armas preparadas por cualquier tipo de incursión por parte de los bandoleros, seguían avanzando por el bosque cuando varios metros más adelante visualizaron algo bastante fuera de lo común.
Pudieron ver una carroza que estaba en medio del camino el cuál poseía una rueda destrozada, al lado de la carroza había un burro que pastaba, la carroza estaba llena de heno y al frente de esta había una joven muchacha.
La carroza y los guardias fueron avanzando con sus briosos corceles acercándose a la curiosa escena, cuando la chica los divisó en el acto levantó su mano y comenzó a saludarlos, al parecer quería ser socorrida.
Cuando se acercaron lo suficiente pudieron percatarse bien de que se trataba. La chica que al parecer se encontraba en apuros era una joven gitana de unos 25 años de edad, la chica estaba vestida de forma sensual, llevaba una falda roja abierta que enseñaba una de sus piernas, junto con una blusa blanca que estaba abierta resaltando sus pechos, eso además que portaba muchas joyas gitanas, que podían verse que eran muy valiosas.
La chica tenía rasgos semíticos, un poco arábigos, tenía su piel de un color canela claro, sus ojos eran negros y radiantes, la chica se paraba erguida de forma sensual, levantaba su mano saludando a las personas que venían por el camino:
--- ¡Hola!... --- decía animadamente.
Los jinetes y la carroza prontamente comenzaron a bajar su ritmo, hasta que fueron acercándose hasta donde estaba la carroza averiada y la joven chica, toda la cuadrilla se detuvo frente a ella y el líder del grupo se acercó altivamente diciendo:
--- Estais atravesada en el camino, ¿se puede saber que pretendeis?
--- Dispensad caballeros, es que mi carroza se averió y las mulas que lo arrastraban huyeron, me he quedado atrapada en este lugar… disculpad mi intromisión, pero os pido humildemente que me puedan ayudar. --- dijo la joven con una gran sonrisa sensual.
Aquel hombre rudo que dirigía el grupo no pudo evitar sentirse atraído por la cautivadora sonrisa de aquella hermosa gitana, con sumo cuidado se inclinó y mostrándose cortés dijo:
--- Veo que estáis en problemas, pero me temo que no podemos detenernos mucho tiempo, aquí llevamos una cuantiosa carga al castillo del Sheriff de Nottingham… Obviamente podemos apreciar que vuestra carroza esta estorbándonos el camino, tendremos que moverla lo más inmediatamente posible.
--- En eso no tengo ninguna clase de problema, pero os pido humildemente que además de eso me puedan ayudar a llevar mis cosas a Nottingham.
--- Disculpe… pero… estamos en una misión de gran riesgo, me temo que no podemos llevar a cabo ese tipo de requerimientos. --- dijo el hombre conteniéndose.
--- ¿Estáis seguro de eso? --- dijo la joven contorsionando su sensual cuerpo y dándole un calurosa sonrisa, en el acto la hermosa chica pensó…
Esta haciendo el difícil, no se si pueda engatusarlo…
En ese momento en la carreta, se abrió una puerta y salió un hombre mayor de cómo unos cuarenta años de edad, calvo, con bigotes y chiva, un poco gordo, ataviado con un traje azul y una capa negra, vestía como noble, llevaba una espada en su cinto, el hombre llevaba una mirada un poco maliciosa.
El hombre bajó de la carreta, caminaba de forma pomposa y un poco torpe, la chica de lejos lo divisó y en el acto lo reconoció, se trataba de Guy de Gisborne uno de los más cercanos colaboradores del Sheriff de Nottingham, si estaba él ahí, era porque había un botín bastante prometedor.
El hombre con una actitud bonachona se acercó hasta donde estaba la chica junto con los jinetes:
--- ¿Se puede saber que es lo que esta pasando aquí?
El hombre miraba de forma altiva a todos los presentes, pero cuando vio a la joven chica en el acto su mirada cambio, mostró claras señales de lujuria, pero en el acto se contuvo para pasar desapercibido, aunque la chica si lo notó, luego de observar a la joven, en el acto se acercó lentamente y mirándola le dijo:
--- ¿Y quién es esta jovencita que se encuentra sola en este agreste camino?
--- Saludos su excelencia, Mi nombre es Jazmín… y soy afortunada de toparme con tan gallardo caballero como vos.
Gisborne rió maliciosamente:
--- Pues veo que se te ha presentado un inconveniente con tu carreta. --- miraba la carreta averiada. --- ¿Qué fue lo que pasó?
--- Bueno, estaba viajando por el bosque, cuando perdí el control de mis mulas, estas empezaron a correr llevándome rápido, fue en un momento cuando la carroza chocó y las mulas se separaron de la carreta yéndose por el camino y dejándome abandonada en este lugar.
--- Vaya, ¿por casualidad no se lastimó? --- preguntó Gisborne mirando picaronamente.
--- Gracias a DIOS, fuí protegida por el altísimo… --- dijo la joven Jazmín sonriendo.
Gisborne sonrió maliciosamente mostrando una clara atención hacia ella….
Creo que este si cayó… pensó la joven en el momento.
--- Bueno, no creo que haya ninguna clase de problemas si recogemos a vos y la llevamos a la ciudad, junto con todas sus cosas… supongo que tiene cargamento… ¿verdad?
--- Sí, así es su excelencia… --- dijo la chica sonriente. --- Pero, ¿en donde iré yo?... ¿acaso en uno de esos caballos juntos con alguno de estos gallardos jinetes.
--- Oooh… por favor, ¿me cree capaz de hacer algo así?.... Desde luego que usted va a ir en mi puesto, a mi lado, vos debe estar loca si cree que voy a permitir a tan simpática dama, andar a caballo o a pie. --- dijo Gisborne. --- Voy a disfrutar de su grata compañía.
Jazmín sonrió y respondió:
--- Y yo de la suya.
Gisborne tomándola de una mano, en el acto se dispuso a marchar en dirección a la carreta mientras gritaba una orden:
--- ¡RECOGAN TODAS SUS COSAS Y MONTENLAS EN LA CARROZA!... LUEGO APARTEN LA SUYA Y CONTINUAMOS EL CAMINO.
--- Señor… --- el jinete se acercó en su corcel. --- La misión que se nos ha encomendado a vos es de suma gravedad, no creo que sea buena idea… el Sheriff…
--- Creo que saber lo que hago... límitad a obedecer. --- estalló Gisborne.
El jínete tragó sáliva:
--- Sí, señor… ¡YA OYERON, MANOS A LA OBRA!
En el acto los soldados se bajaron de sus caballos y comenzaron a sacar cajas bastante grandes de la carreta para llevarlas, estas cajas eran bastante grandes y bastante pesadas, tuvieron que hacer mucha fuerza para moverlas.
***
Jazmín y Gisborne se metieron en la carreta y se sentaron cómodamente, las ventanas tenían una malla que les permitía tener privacidad.
--- Te llamas Jazmín… ¿verdad?... puedo ver por tus atuendos que eres una gitana.
--- Así es su excelencia.
--- Vaya que sí, ¿sabes leer el futuro? --- dijo el hombre sonriente.
--- Pues sí… además de otras cosas más. --- dijo Jazmín inclinándose ligeramente al lado de Gisborne.
Aquí, nuestro avaricioso señor pudo apreciar a la belleza Gitana, sus ojos negros brillantes, su piel de color canela claro, su cabello negro ligeramente ondulado y suelto, su muy ligero atuendo gitano, su blusa blanca abierta que era bastante revelador, sus senos bien torneados y desarrollados:
--- ¿Y que otras cosas sabe vos?
--- La forma perfecta de retribuir a los gallardos señores que salvan a señoritas en apuros y eso es lo que más me fascina. --- dijo Jazmín, colocando su mano en el pecho y sobando suavemente.
--- ¿Y que forma es esa? --- Se empezó a acomodarse imaginando lo que ya venía.
--- Quédese quieto y verá. --- dijo ella, mientras empezaba poco a poco descender su mano, hasta llegar a la entrepierna, justo ahí comenzó a acariciar el bulto, que no necesitó de mucho para que aumentase de tamaño.
--- Oooohh…. No pierdes tiempo. --- dijo Gisborne un poco sobresaltado de la excitación.
--- Desde luego que no, ahora quédese quieto, mientras yo veo su pene, ¿de acuerdo?
--- Que bien --- dijo Gisborne satisfecho.
--- ssshhh… --- dijo Jazmín suavemente.
Abrió las calzas lentamente y ahí salió el pene imponente que se erguía con gran fuerza:
--- Oh… su excelencia lo tiene bien proporcionado. --- Luego de ello, Jazmín tomó el pene con su mano y comenzó a acariciarlo con suavidad, el pene estaba duro como una piedra, la chica lo manejaba bien sobándolo suavemente:
--- Vaya… aaahh…. --- exclamó Gisborne.
--- Ahora vamos a darle una buena probada. --- dijo Jazmín mientras acariciaba los testículos con suavidad.
--- Ooohh…
Jazmín abrió la boca con suavidad y se introdujo el pene, cuan grande era y así con mucha delicadeza empezó a chupar de forma rítmica.
***
En lo árboles que estaban alrededor de los bosques, una figura femenina estaba erguida sobre las ramas altas, su cabellera roja se mecía con el viento mientras sus radiantes ojos verdes miraban la carreta…
Ya es hora, acabemos con todo esto… en ese momento esbozando una sonrisa dio un fuerte silbido.
***
IIIIIIIIIIIUUUUUUUIIIIIIIIHHHHHH!!!!!!!!!
Aquel silbido fuerte se había escuchado por todo el bosque, todos los hombres que estaban trabajando en recoger esas cajas pesadas, se detuvieron en el acto al escuchar aquel silbido:
--- ¿Qué fue eso? --- dijo el capitán de la guardia.
En el acto todos los hombres atemorizados comenzaron a mirar para todas partes, no pudieron identificar de donde venía aquel silbido.
***
Jazmín le dio una chupada aquel pene para degustarlo.
--- hmmm… --- dijo Gisborne. --- Ooohh… creo que lo voy a disfrutar.
La gitana en el acto continuó haciéndolo todo, chupaba lentamente, sus labios y lengua acariciaban el pene del codicioso noble, empezaba desde abajo, casi llegando a los testículos, hasta que subía completamente hacia arriba, a donde llegaba a la cabeza del miembro ahí, empezaba a chupar la cabeza del pene como si se tratase de una deliciosa chupeta:
--- AAAGGHHH… --- gimió Gisborne. --- eres toda una maestra.
Jazmín continuó con la arremetida ininterrumpida de sexo oral, cuando el silbido irrumpió con violencia en el ambiente:
--- ¡QUE FUE ESO!
Jazmín como si se tratase de un pantera, sacó un cuchillo y rápidamente lo puso en el pene erecto de Gisborne:
--- UGGHH!!!
--- ¡Hey!... quédese quieto y callado, si vos no quereís volverse un eunuco… --- la chica dejó de sonreír para lanzar una mirada maliciosa y picaresca.
Gisborne cortó su sonido gutural, para quedarse quieto, muy quieto, tragando saliva y sudando frío, en el acto la erección comenzó a ceder poco a poco, aquel desagradable sorpresa había cortado toda inspiración.
***
--- ¿De donde salió ese silbido? --- dijo el capitán de la guardia.
--- No lo sé señor, de alguna parte del bosque. --- dijo uno de los hombres que estaba moviendo las cajas.
En el acto, las cajas se abrieron solas y salieron personas de forma explosivas, como si se tratasen de panteras:
--- Pero que dem…
Las cajas se abrieron y saltaron mujeres de ellas, todas vestidas a la usanza campesina, iban vestidas con calzas de diferentes tonalidades del verde y con camisas ligeras, estaban armadas con espadas, aparecieron de la nada como si fuesen demonios o algo por el estilo:
--- ¿Pero quienes son? --- dijo uno de los hombres retrocediendo completamente sorprendido.
--- ¡Scarlett Hood! --- gritó el capitán de la guardia completamente aterrorizado.
Las mujeres que salieron de las cajas en el acto se abalanzaron sobre los guardias tomándolos desprevenidos, muchas trataron de sacar sus espadas, pero en el acto fueron despachados por las bandidas, fue un combate muy breve.
AAAAGGGGHHHH!!!!
De repente un grito vino del bosque y salieron de las malezas más luchadoras armadas con arcos y flechas que tensaron sus armas para apuntar a los guardias que no se habían subyugado, todo fue cuestión de segundos, luego una potente voz retumbó desde la copa de los árboles:
--- ¡Ríndanse!... es inútil resistirse.
Los guardias que no habían caído en la emboscada, soltaron sus espadas y se rindieron en el acto, en el acto una soga cayó desde lo alto de los árboles y una persona descendió de los árboles hasta caer en el techo de la carroza, para luego erguirse victoriosa.
Era Scarlett Hood, una hermosa joven de unos 25 años de edad, pelirroja, de ojos verdes, brillantes y radiantes, medía un metro ochenta de alto, tenía un cuerpo bien torneado y deportivo, vestía con unas ajustadas mallas verdes que mostraban sus bien torneadas piernas y su sensual trasero, con unos escarpines verde oscuro, arriba llevaba una camisa verde ajustada de mangas cortas, su hermosa cabellera roja caía a sus espaldas, su rostro hermoso y suave, era blanco y perfilado, de rasgos célticos, ligeramente pecoso y dos ojos verdes que brillaban como esmeraldas, tenía un gorro de cazador del bosque, largo, y de color verde claro, con una pluma roja que sobresalía, atrás tenía su carcaj lleno de flechas y su arco largo inglés longbow en su mano.
Se erguía poderosa e imponente por encima de la carroza en un completo control de toda la situación.
***
Jazmín mantenía su cuchillo en las partes íntimas de Guy de Gisborne, cuando sintió el golpe en el techo producido por la llegada de Scarlett:
--- Justo a tiempo, ahora su excelencia, con sumo cuidado bájese de la carroza…. Nada de trucos o no podrá degustar más los placeres de la carne, ¿entendido? --- dijo la joven gitana.
--- De acuerdo, esta bien… pero por lo menos permitidme… subirme los pantalones, imploro un poco de piedad. --- dijo Gisborne aún tembloroso.
--- Esta bien. --- dijo Jazmín. --- pero, esta rodeado, no intente nada, no podrá escapar…
Gisborne se subió los pantalones torpemente, en el reducido espacio en el que se encontraba, ligeramente aliviado porque se le había permitido conservar un poco su pudor, luego abrió la puerta aparatosamente y salió afuera.
***
Gisborne estaba enfrente de la carreta, mientras era rodeado por las Merry Girls, la legendaria pandilla de Scarlett Hood, todas eran chicas de origen humilde que se habían unido a la pandilla para conseguir fortuna y gloria, huérfanas, prostitutas, ladronas, mujeres repudiadas, guerreras errantes, había de todo en ese grupo y todas adoraban a su líder y peleaban valientemente a su lado.
Ellas en el acto levantaron sus armas apuntando al aterrorizado noble, este se había agarrado las calzas mientras se trataba de acomodárselas, mirando a todas partes aterrorizado, Gisborne se las daba de muy rudo, pero cuando las tenía todas a perder, era capaz de retorcerse en el piso completamente consumido por la cobardía:
--- Vaya… pero que tenemos aquí, pero se trata de Guy de Gisborne… el fiel y leal sirviente del William de Wendenal, Sheriff de Nottingham.
Gisborne trató de recuperar su compostura mientras miraba a Scarlett:
--- ¡Scarlett Hood!... o tal vez debería de decir Scarlett Huntington de Locksley, debí imaginármelo…
--- Claro que vos podría imaginarlo…. Pero creo que vuestro pene fue más fuerte que cualquier sospecha que haya formulado su cerebro….
JAJAJAJAJAJAJA!!!!!.... las Merry Girls rieron ante el jocoso chiste de su líder.
--- ¡QUE PRETENDEIS! --- gritó Gisborn tratando de salvar lo poco de reputación que le quedaba.
Jazmín había salido de la carroza y se había unido al resto del grupo, las cuales con sus armas en alto miraban a Gisborne con burla y sarna:
--- ¡Por favor!... --- Scarlett saltó desde la carroza con gran agilidad aterrizando en el piso sin ninguna clase de inconveniente. --- ¿Cómo vos va a hacer tal pregunta?... ¡A QUE VINIMOS NOSOTRAS! --- Se dirigió al grupo.
--- ¡POR EL DINERO! --- gritó el grupo a coro entre risas y chistes.
--- ¡Juro que pagareis caro por esto! --- rugió Gisborne.
--- Me temo para que eso se cumpla, vuestra merced va a tener que esperar mucho tiempo… pero en verdad mucho tiempo. --- dijo ella sonriendo maliciosamente. --- Bueno, es hora de empezar a cargar, no perdamos tiempo.
En el acto dejaron a todos los guardias amaniatados en el piso, luego con un silbido de Scarlett, de la maleza sacaron un grupo de mulas que las llevaron hasta donde estaba la carreta y les colocaron sus amarres, mientras que otro grupo cargaba las casas en grupo llevándolas a la otra carreta, una vez hecha la operación la hermosa Gitana Jazmín, se montó y tomando las riendas dijo:
--- ¡Todo listo Scarlett!... las que se quieran venir conmigo, móntense.
Un grupo de bandidas se montaron en la carreta, mientras otro grupo despojaba de sus armas y caballos a todos los guardias, una vez llevado aquello, el grupo se escondió en el bosque llevándoselo todo, mientras la carreta continuaba con su camino con el oro y la otra parte del grupo, Scarlett se quedó unos momentos con los hombres que estaban en el piso amaniatados:
--- Ha sido un verdadero placer haber charlado con vos, pero me tengo que largar, nos vemos. --- lanzando otra de sus dulces y sensuales sonrisas, se internó en el bosque.
El bosque volvió a sumergirse en un profundo silencio y soledad, solo quedó la carreta abandonada y los hombres en el piso completamente amaniatados.
***
Scarlett iba corriendo por el bosque siguiendo a su banda, luego de pasar por una serie de senderos y claros del bosque, llegaron hasta su guarida, un lugar que se encontraba en lo más profundo del bosque de Sherwood, esa era la guarida de las Merry Girls, ese era un pequeño claro del bosque en donde se encontraban un grupo importante de casas en los árboles, dichas casas estaban conectadas por pequeños puentes.
Este sistema de viviendas arborícolas, permitía a las Merry Girls poder defenderse en caso de un ataque repentino por parte de las tropas del Sheriff o de cualquier otro tipo, ella miró toda su guarida con una gran sonrisa, le gustaba ese lugar, era su hogar.
Miraba a todas las chicas haciendo diversas labores, arreglando maderos de las casas de los árboles, otras tensando los arcos o afilando las espadas, en ese momento se encontró con una gran amiga suya y se más leal compañera, Joanna.
Joanna era una mujer alta, de un metro noventa, la más alta de todas las Merry Girls, media como un metro noventa y tenía un cuerpo deportivo y sensual, como una modelo de fitness, su cabello era castaño claro y bastente ondulado, Scarlett la vio y en el acto la saludó:
--- ¡Pequeña Joanna! --- le decían así todas por cariño, una especie de sentido figurado chistoso.
Joanna se veía un poco molesta, Scarlett sabía perfectamente porque, no había podido ir a la expedición con ella, como a todas las Merry Girls, a ella le gustaba estar siempre en acción:
--- Hey en verdad lamento, que te hayas tenido que quedar, te prometo que para la próxima te dejo toda la acción, ¿de acuerdo? --- dijo ella consolándola.
--- Pues… yo te digo que ahora tu vas a estar más contenta, porque Marion llegó mientras estabas en el bosque. --- dijo Joanna sonriendo fríamente.
--- ¡Marion llegó!. --- el hermoso rostro de Scarlett se iluminó en una radiante sonrisa.
--- Sí, esta en tu cabaña esperando. --- dijo Joanna riendo.
Ella en el acto se lanzó a correr a toda velocidad a donde estaba su cabaña, llegó hasta el árbol, era el más grueso e imponente roble que estaba en ese lugar, corrió hasta la escalera y empezó a subir rápidamente hasta que entró en la casa, estaba desesperada por ver a Marion.
Entró en el umbral de la cabaña y ahí encontró a una hermosa dama sentada en un baúl, tocando el laúd, era de tez blanca ligeramente bronceada, rasgos finos, más mediterráneos, cabellera castaña oscura, suave y delicada, su rostro era suave y delicado, sus ojos color café, eran seductores y penetrantes.
Estaba vestida con un vestido sencillo pero radiante, estaba sentada pensativa mientras tocaba un par de acordes en el laúd, su hermoso rostro miraba hacia la ventana, estaba distraída en sus pensamientos.
Scarlett se quedó callada y jadeando, no quería interrumpir lo que ella estuviese haciendo, aunque estuviese “distraída”, pero quería hablarle decirle cosas:
--- ¿Te interrumpo? --- dijo con mucha suavidad.
La chica de cabellera castaña oscura volteó y la miró, en el acto se quedó mirándola directamente:
--- Por fin te veo…
--- ¿Y que me dices de ti? --- contestó Scarlett. --- Viajar por el mar es tan peligroso, pensé que nunca te volvería a ver.
--- Yo tampoco. --- dijo Marion Fitzwalter. --- pensé que no volvería ver el verdor de tus ojos, perderme en ellos.
--- Te amo. --- dijo Scarlett.
--- Y yo a ti… --- dijo la hermosa doncella noble, hija de normandos llegados a Inglaterra en la época de Guillermo el Conquistador, la cuál se levantó de la cama dejando a un laúd a un lado y caminando hacia donde estaba la bandida.
Era unos diez centímetros más alta que Scarlett, era igual de hermosa que ella, pero una belleza distinta, era más delicada, más recatada, podía a notarse a distancias de que ella había tenido una educación más esmerada y específica.
Scarlett a pesar de ser también de origen noble, en su belleza se notaban más rasgos agrestes, más rudos, más fuertes, pero eso no restaba para nada de belleza.
Ella se acercó hasta que ambas estuvieron cerca cara a cara:
--- ¿eres un sueño? --- dijo Scarlett.
--- Si soy un sueño…. Entonces creo que deberías de disfrutarlo al máximo hasta que termine, ¿no lo crees?. --- dijo Marion.
En el acto ambas se abalanzaron y comenzaron a besarse con fuerza, sus bocas se abrieron y se entrelazaron en un apasionado beso, sus lenguas se entrelazaron, se abrazaron con fuerza, se tomaron sus cabellos y jugueteaban mutuamente con ellos.
Luego de besarse en la boca, Scarlett fue directamente al cuello de su amada, en donde comenzó a besarlo y lamerlo, Marion aprovechó la situación, para cerrar los ojos y disfrutarlo, la acción continuó hasta que a vio la oreja de Scarlett y sin perder más tiempo, empezó a chuparla y lamerla.
Continuaron unos segundos más, cuando la pelirroja colocó una mano en el pecho de Marion y comenzó a acariciar el seno, la morena, bajo sus manos por la espalda hasta que llegó al extraordinario trasero y comenzó a manosearlo, acariciando sus nalgas por encima de las mallas verdes ajustadas:
--- Oh… espera… espera… ¿te parece si vamos al río?, podríamos tener ahí un poco más de privacidad. --- dijo Scarlett repentinamente.
--- Iba a decir lo mismo. --- respondió Marion.
--- Vamos iremos más rápido por atrás. --- ambas se tomaron de las manos y se fueron por una salida trasera, ahí se agarraron de una cuerda y se balancearon descendiendo por detrás de los árboles, hasta el piso, ambas lo habían hecho tantas veces que eran todas unas expertas.
Cuando llegaron al piso, las dos agarradas de las manos se fueron caminando, adentrándose en el bosque, se aseguraron de que nos las viesen, poco a poco fueron adentrándose en el bosque:
--- No tienes idea de cuanto te había extrañado. --- dijo Marion.
--- Creo que en vez de ir a las palabras, hay que ir directamente a la acción. --- respondió Scarlett.
--- Completamente en acuerdo, no hablemos solo actuemos. --- agregó Marion, para luego agarrar el trasero de su chica.
--- Oh… espera a que lleguemos al río. --- sonrió maliciosamente.
Ambas continuaron caminando hasta que llegaron a una pequeña quebrada, que se encontraba un par de metro del campamento, ese lugar se usaba para recolectar agua para todas las necesidades de los campesinos de la zona.
Salieron del claro del bosque y ahí se encontraron la quebrada, era un lugar tranquilo y acogedor en donde se podía estar, había un parte de la quebrada en donde toda el agua se estancaba creando una pequeña laguna, donde se podían bañar.
Ambas llegaron y se pararon en el borde, se miraron directamente la cara y en el acto comenzaron a desvestirse, Scarlett se quitó su sombrero, su camisa, mostrando sus sólidos y proporcionados senos, luego en el acto se bajó las calzas quedando completamente desnuda frente Marion, fue rápido sin muchos jugueteos, tenían toda una tarde sexo y diversión para aprovechar al máximo.
Marion se abrió el vestido y en el acto lo dejó caer, quedando completamente desnuda, su cuerpo era tan atractivo como el de Scarlett solo que un poco más bronceado y más torneado, en el acto se dirigió a la laguna.
La pelirroja no esperó a una invitación y también se lanzó de clavado, la quebrada era poca profunda, pero lo suficiente para que pudiesen estar cómodas, se sumergió bajo el agua un rato, salieron a la superficie y chapotearon un poco, a pesar de que el agua era fría, pronto se adaptaron porque en esa época era la única forma de bañarse.
Ambas se miraron completamente mojadas y dentro de la laguna, no se dijeron ninguna palabra, solo se miraron, los ojos verde esmeralda se encontraban con los de color castaño claro, estudiaban cuidadosamente la forma de los rostros, la facciones, las emociones que se mostraban.
Ambas se acercaron poco a poco, se tomaron de las manos:
--- Te amo. --- susurró Scarlett.
--- Yo te amo también. --- dijo Marion.
Ambas se acercaron y se besaron nuevamente, esta vez más delicado, en el acto sus manos empezaron a manosearse mutuamente, exploraron todas las partes de sus cuerpos, deseándolos y amándolos.
Ambas se quedaron en el río y comenzaron a mirarse a los ojos directamente, se abrazaron y comenzaron a acariciar sus cuerpos mutuamente, a reconocerlos, amarlos profundamente.
Marion tomó a la pelirroja por la mano y la llevó hasta unas rocas que estaban en la quebrada, justo al lado de la pequeña cascada que existía en la quebrada, llegaron hasta ese lugar y la doncella normando tomó a su pelirroja por la cintura y la ayudó a montarse en la roca plana en donde se sentó con las piernas dentro del agua.
Marion acarició sus piernas mientras la miraba, ambas se sonreían mutuamente, extrañaban acariciarse la una con la otra, la doncella en el acto se inclinó y besó a Scarlett en la boca de forma apasionada, sus bocas se entrelazaron en un beso inolvidable, luego de unos segundos, comenzó a descender poco a poco besando su cuello, para luego seguir más y más hacia abajo, hasta llegar a sus senos:
--- hmmm... tengo mucho tiempo que no le doy una buena provada a este sabroso par de senos. --- exclamó.
--- Pues ahora los tienes para disfurtarlo. --- dio Scarlett alegremente.
Marion se dispuso a dar una buena mamada a esos senos, metió los pesones en la boca y empezó a succionar con suavidad:
--- OOOHHH... --- exclamó la pelirroja.
Les pasaba la lengua, los chupaba, besaba, quería devorarlos hasta lo más hondo:
--- OOOOHHH.... te gusta. --- dijo Scarlett.
--- Ahora son míos.... hmmm. --- dijo la doncella.
Luego de aquello siguió descendiendo lamiendo su abdomen endurecido, besándolo, deseándolo, llegó hasta su pelvis y con sus manos acarició los muslos mientras decía:
--- ahora viene lo más divertido...
Abrió las piernas de la pelirroja y ahí se quedó contemplando, aquella hermosa y juvenil vágina, llena de bellos de color rojo radiante como la cabellera de su propietaria:
--- Oh... todas las noches en que estuve en Normandía, pensé en no poder acariciar y comerte, esto me hacía mucha falta...
En el acto Marion se inclinó y con cuidado apartó los bellos y abrió los labios vaginales e introdujo su lengua:
--- AAAAAAAAAGGGGGGGGHHHHHHHHH.... --- Scarlett gimió con fuerza ante esa acaricia. --- OOOHHH... no pierdes tiempo amada mía.
Marion se agachó sumergiéndose en el agua mientras aprovechaba que su amada se encontraba en una altura más elevada, para degustarla:
--- OOOOOOOOHHHHHHHH... --- Scarlett aumentó su excitación, sus caderas se arquearon, su amada sabía manejarla muy bien, Marion continuó su ataque mientras levantaba una de sus manos, para tomar uno de los senos y manosearlo.
--- OOOOHHH... Marion, soy tuya degústame.
Marion se levantó repentinamente y miró los ojos de su pelirroja, verdes claros, como esmeraldas:
--- Muy bien... ahora levantad y póngase en cuatro patas. --- le dijo.
--- Lo que mi dama ordene. --- contestó la pelirroja, sacando las piernas del agua, para ponerse en cuatro, Marion la contempló maravillada, ese hermoso y bien esculpido cuerpo, tonificado, de piel blanca y suave, colocado en cuatro, con las caderas arqueadas y ese extraordinario trasero y vagina en toda la cara de la doncella:
--- Vaya, pero que yegua tan apetitosa. --- dijo Marion mientras con su mano, empezaba a acariciar todo el cuerpo de su amada, sus muslos, su torso, sus partes íntimas, como un criador orgulloso viendo la musculatura de su mejor galgo.
Se colocó justo detrás de ella y contempló aquella extraordinaria vagina y en el acto metió su dedo índice, llevando a cabo una suave penetración:
--- uuughhh… ---- exclamó la bandida.
Marion se inclinó y en el acto comenzó a lamer el esfínter de su amada, mientras penetraba su vagina con suavidad:
---- OOOHHH… --- eso la encendió más.
Marion empezó a aumentar el ritmo de la penetración y de la lamida, eso comenzó a excitar a Scarlett:
--- AAAAAAAAAAGHHHHHHHHH…. OOOOOHHH…. SIIIIIIIIIII
Pronto Marion metió un segundo dedo y continuó con su trabajo, aumentando la excitación y el ritmo:
--- AAAAAAAAAGGGGGGGGHHHHHHH --- Scarlett estaba en cuatro patas, hermosa, sensual, salvaje, con una felina que rugía, que disfrutaba, su amada continuó con su ataque, ahora eran tres dedos, aquella sensación de placer que sentía la pelirroja poco a poco fue en aumento, más… más… y más.
La cabeza le empezaba a dar vueltas, sus ojos estaban cerrados, sus neuronas se fueron al demonio, solo aquella sensación de placer le inundaba cada vez más y más, estaba en un constante crescendo, que iba en camino a un orgasmo total:
--- SIGUE… SIGUE… SIGUE…
Marion usaba ahora cuatro dedos y metió el otro en el esfínter, era un ataque total y muy fuerte, Scarlett simplemente ya no podía más, iba a explotar y punto:
--- AAAGHHH… AAAGGHH… ME VENGOOOOOOOOOOOO…
--- Dámelo todo belleza. --- dijo la Normanda riendo con picardía.
--- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!
Scarlett tuvo un poderoso orgasmo en donde salió un chorro de fluido vaginal que le dio a Marion en el pecho manchándola, pero a ella le gustó:
--- Vaya, que yegua tan salvaje tengo, me gusta domarlas… y luchar contra ellas, es lo mejor. --- exclamó.
La pelirroja respiraba de forma acelerada, apenas podía mantenerse en esa posición, estaba exhausta, su amada la tomó por un brazo con cuidado y la trajo hacia ella, la llevó hacia su pecho diciéndole:
--- Lame, toma tu propio elixir. --- dijo la chica.
Scarlett beso y lamió los senos, degustó su propio fluido vaginal, en los senos de su amada, Marion cerró los ojos y lo disfrutó, la pelirroja lamía aquellos senos extraordinarios, era como una ternera en la ubre de su vaca.
--- AAAGHHH!!! --- Marion gimió ante esa excitación.
Scarlett se bajó de la roca mientras continuaba lamiendo aquellos extraordinarios senos, ambas se hundieron un poco en el agua, Scarlett se levantó y la beso salvajemente:
--- Ahora es mi turno para comer. --- dijo pícaramente.
--- Como vuestra merced lo desee. --- respondió Marion.
En el acto llevó a Marion contra la roca, pero no la sentó sobre ella sino que la apoyó contra la roca, la miró directamente a los ojos, estudió aquel hermoso rostro, su cabello castaño rojizo claro, sus ojos café, sus facciones ligeramente afrancesadas con cierto aire mediterráneo, Scarlett le puso el dedo en la boca y con suavidad se lo metió, Marion empezó a chupar y lamer la mano de su amada, luego esta poco a poco se deslizó acariciando el cuello y el pecho de la doncella normanda, se metió en el agua y comenzó a bajar hasta que llegó a su sexo y en el acto empezó a acariciarlo:
--- OOOOHHH… --- exclamó ella, Scarlett empezó a masturbarla metiéndole mano en su vagina y acariciándola con suavidad.
El movimiento comenzó a hacerse más y más intenso, pronto la excitación comenzó a aumentar, luego de unos segundos más, Scarlett la ayudó a incorporarse en la roca, la sentó y ahí fue directo al bocadillo, buscó aquella vagina y empezó a lamerla:
--- AAAAAAAAAAAGGGGGGGGHHHHHH --- Marion gimió ante tal estimulación.
Scarlett se montó las piernas de su amada en los hombros, con el fin de poder trabajar directamente con clítoris sin ninguna interrupción.
Marion estaba sentada con los ojos cerrados, como toda una reina en medio de un gran mar de placer total, gemía ante todo el placer que estaba recibiendo en ese momento:
--- OOHH…. Pelirroja, no te detengas.
Scarlett seguí lamiendo, pero luego de unos segundos, se separó, se bajo las piernas de sus hombros y fue directamente al abdomen de su chica, en donde empezó a lamerlo y besarlo, para luego poco a poco subir nuevamente y empezar a chupar esos senos:
--- AAAGGGHHH…. --- dijo Marion. --- Mi amor me estremeces… UUGGHH…
Scarlett continuó cuando en el acto a Marion se le prendió el bombillo, con respecto a una idea interesante:
--- OOOHH… Espera un momento. --- dijo la doncella deteniendo a su amante.
--- ¿Qué pasa? --- dijo Scarlett.
--- Se me ocurre algo interesante que podemos hacer… --- miró hacia la roca de forma más detenida. --- móntate aquí y siéntate recostándote en el peñasco.
Scarlett salió del agua caminando hacia la roca, se sentó y se recostó boca arriba, Marion la miró estudiándola detenidamente:
--- Muy bien, ahora puedo hacerlo…
En el acto abrió las piernas y se paró con el sexo enfrente de Scarlett, luego en el acto se agacho, para colocarse de rodillas, tenía su hermosa vagina en toda la cara de su pelirroja, este desde luego no pudo evitar emocionarse por completo:
--- Bien, ahora podéis continuar.
--- Lo que diga vuestra merced. --- dijo la bandida.
En el acto se dispuso a atacar la vagina, desde el piso podía lamer aquella vagina de forma cómoda, su lengua subía y bajaba rítmicamente, produciendo sensaciones en Marion:
--- OOOHHH… mi amada, me volvéis loca… AAAGGGHHH…
--- hmm… esto esta muy sabroso, podría estar todo el día en esto… --- dijo Scarlett mientras lamía. --- claro esta, siempre que vuestra merced tenga inconvenientes.
--- OOOOOOHHH…. AAAAGGGHHHH…. NO TE DETENGAS OS LO IMPLORO… OOOOHHH…
Scarlett continuó lamiendo sin detenerse:
--- OOOHH SSIIIII… --- Hasta que sencillamente no pudo más y se fue en un extraordinario orgasmo. --- OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOHHHHHHHHHH
Un chorro de fluido vaginal salió de su vagina y mojó el rostro de Scarlett, ella abrió la boca para recibir los jugos de su amada:
--- ooohh… que sabroso. --- dijo la pelirroja.
Marion se quitó encima de Scarlett y se recostó en la roca, Scarlett se incorporó sentándose, se quitaba e fluido vaginal de su cara con la mano y lo lamía:
--- Me hicistes tanta falta pelirroja. --- dijo Marion. --- todas mis noches en Normandía fueron solitarias.
--- A mí también, todo Sherwood no es lo mismo sin ti. --- respondió su amada.
--- oh… casi lo olvido. --- dijo la doncella. --- te traje un regalo.
--- Que bien. --- Scarlett sonrió.
Marion se metió de nuevo en el agua y fue hasta la orilla y revisó sus ropas, para luego meterse nuevamente, Scarlett se metió en el agua y ahí Marion le trajo su presente, era un hermoso collar de oro:
--- ¿Qué te parece? --- dijo Marion sonriendo afablemente.
--- Es hermoso, en verdad lo es. --- dijo Scarlett. --- sencillo claro esta…. Pero hermoso.
Marion avanzó y le puso el collar el cuello a su amada, para luego observarla detenidamente:
--- Te ves increíble.
--- Te amo. --- dijo Scarlett.
--- Y yo también te amo. --- respondió la Normanda.
En el acto se acercaron y se besaron apasionadamente, sus labios se entrelazaron en un beso inolvidable, mientras se quedaron en el río, así fue pasando la tarde y las dos amantes se expresaban mutuamente su amor, abrazándose y acariciándose.
***
Ya el sol se había terminado de esconder, ambas habían terminado de vestirse y se devolvían de nuevo al campamento, poco a poco empezó a obscurecer, era difícil poder ver en la oscuridad, pero Scarlett conocía los bosques como la palma de su mano, así que pudieron guiarse sin ninguna clase de problemas, ambas sonreían y charlaban alegremente mientras iban agarradas de la mano.
Finalmente pudieron ver la luz del campamento, fueron avanzando hasta allá, poco a poco se acercaron hasta que pudieron ver a todas las Merry Girls sentadas bebiendo vino, comiendo y cantando alegremente:
--- Veo que ya empezaron la fiesta sin nosotras. --- dijo Marion sonriendo.
--- No veo el problema de unirnos… --- dijo Scarlett.
Ambas caminaron y se sentaron en un espacio y contemplaron el fuego, todas las bandidas charlaban alegremente mientras tomaban vino en grandes cantidades:
--- ¡Hey!... Scarlett, ¿Dónde andaban?. --- dijo la Pequeña Joanne.
Las dos amantes se miraron y riendo por debajo dijo:
--- disculpen la tardanza, estábamos “ocupadas”… --- dijo Marion un poco nerviosa.
Todas las demás rieron ligeramente:
--- ¡Hey Marion!... --- dijo una de las bandidas. --- ¿por qué no nos acompañas con un poco de tu Laúd?
--- Claro, no tengo problema alguno. --- dijo la doncella. --- Solo tengo que subir al árbol a buscarlo.
--- Hey… ya lo tenemos aquí. --- dijo la chica mostrándolo.
Entre todas pasaron el Laúd hasta que se lo hicieron llegar a la chica, esta en el acto tomó el instrumento y tocó las cuerdas y empezó a afinarlo, todas empezaron a reír de forma alegre esperando el toque.
Cuando Marion terminó de revisar el instrumento en el acto dijo en voz alta:
--- ¡Muy bien!... a ver… ¿quién se sabe esta canción?
En el acto empezó a tocar un alegre canto popular del campo, muy común en toda la región, en el acto todas rieron y empezaron a cantar con ella, era una canción que se trataba sobre el amor, la amistad.
Todas las Merry Girls, completamente felices comenzaron a cantar levantando sus copas y danzando alrededor del fuego, Scarlett miraba a su amada tocar el Laud y cantar, no pudo evitar colocar su mano en cabellera y acariciarla con suavidad.
Aquel jolgorio poco a poco comenzaba a subir de tono, el vino corría por todas partes y la celebración no se hacía esperar, las danzas alrededor del fuego continuaron, todo el bosque de Sherwood se llenó de una alegre música y canto que duró toda la noche, mientras una hermosa y radiante luna llena bañaba de su luz todo ese tranquilo paraje.
***
El castillo de Nottingham, el hogar y base de operaciones de William de Wendenal el Sheriff de Notingham, siempre era un lugar lúgubre y oscuro, el lugar era famoso por sus mazmorras de tortura y de muerte, en donde todos los delincuentes y lo que desafiaban su autoridad iban a parar.
En la sala principal de aquel castillo, estaba aquel personaje, el mismo Sheriff de Nottingham, mirando el paisaje nocturno de forma pensativa.
Era un hombre de unos cincuenta años de edad, al igual que Gisborne, tenía un rostro pálido y demacrado, con una enorme nariz, unos bigotes desordenados que daban la impresión de estar sucios, ojos terribles y filosos, rodeados por dos prominentes ojeras.
Miraba por la ventana, analizando todos los pensamientos de ira y molestia que tenía por las noticias que le había traído Gisborne, de cómo el cargamento había sido hurtado de la carreta, de cómo había sido humillado una vez más por Scarlett Hood:
--- Entonces, dejadme entender… a vos le pareció una buena idea recoger a una jovencita del camino y dejar que complaciese sus gustos carnales… cuando estaba llevando un importante cargamento de oro que se había recargado, ¿verdad? … no importaba la seguridad del cargamento ni la necesidad de hacer todo el procedimiento lo más rápido posible… sino que la campesina…
--- ehh… gitana. --- corrigió Gisborne avergonzado.
--- gitana… de acuerdo, la gitana tenía un cuerpo deseable lo que despertó en vos los más bajos instintos… ¿verdad? o estoy equivocado.
Gisborne estaba sin palabras, completamente humillado por todo lo ocurrido, generalmente en esas situaciones el Sheriff empezaba a gritar como un demente y a abofetearlo culpándolo por el prominente fracaso de todas sus empresas, el asistente del Sheriff estaba visiblemente avergonzado por todo ello.
--- De acuerdo, ya sería como la milésima vez que esa bandida nos quita el dinero que recaudamos… ya no podemos llorar sobre los platos rotos.
Gisborne levantó la mirada atónito, sorpresivamente el Sheriff no se comportaba de esa manera cuando se trataba de los ataques de Scarlett Hood, William de Wendeval podía fácilmente perder los estribos y transformarse en un animal:
--- Por todos los cielos Gisborne, ¿en que nos hemos convertido?... solamente somos un par de señores que queremos enriquecernos como cualquier otro… ¿acaso es algo malo?, ¿algo que vaya contra los edictos de dios?
--- ¿Y porque cree eso Milord? --- dijo Gisborne con curiosidad.
--- Porque al parecer esta mujer es completamente invencible, ella y toda su banda de mujeres ladronas… además de que goza del apoyo de todos los campesinos y la alianza con la Baronesa Fitzwalter, esas dos con su romance desviado y enfermizo…
--- Aunque bastante excitante también… jejejeje… --- dijo Gisborne, tratándole de dar buena cara al asunto.
Wendenal lo miró de nuevo con cierta ferocidad que hizo que se callara la boca, aunque para ser verdad al Sheriff también le parecía excitante
--- ¿Qué piensa hacer entonces?... ¿Cómo vamos a enfrentarla? --- dijo Gisborne con aire atemorizado.
--- Ella es una de las mejores arqueras del mundo, no hay nadie quién se le pueda comparar, pero además conoce los bosques mejor que la palma de su mano, ella y sus chicas, además de que siempre tiene la alianza de los desposeídos para esconderla y darle todos los suministros necesarios… Siempre tenemos que estar con nuestros hombres corriendo por todo el bosque detrás de ella…
--- Bueno, ¿por qué en vez de perseguirla no hacemos que ella venga a nosotros para capturarla? --- dijo Gisborne.
En ese momento William se irguió por completo y volteó para mirar a su aliado con sus feroces ojos, pero en estos ojos, no había ira, sino sorpresa, es como si le hubiese llegado una idea a su cabeza.
--- Gisborne, nunca en mi vida pensé que diría esto, pero vos teneís sesos.
Gisborne se sintió halagado aunque a la vez ofendido de que su señor pensase en él como un retrasado mental:
--- Claro, probemos con idear una forma de hacer que ella venga a nosotros y le tendemos una trampa, la capturamos y la traemos para acá, para darle el debido escarmiento.
--- Bueno, ¿que estrategia sugiere Milord? --- Gisborne.
--- Bueno, podemos hacer esto…
En el acto ambos se dispusieron a maquinar un diabólico plan para capturar a Scarlett Hood y hacerle pagar por todas las malas pasadas que le había hecho pasar a ambos, vendrían momento muy oscuros para nuestra gloriosa heroína.



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