Por rompiendo culos
Buenas. Soy Juan y tengo 23 años. Este es mi segundo relato. Quando tenía 17 años, conocí a una vecina que vivía dos pisos más abajo que el mío, y, cuando bajava escaleras abajo, me la encontraba normalmente en el portal o subiendo las escaleras. Ella tenía 16 añitos, 1.76 de altura, 60 kilos y estava como un tren! Era una chica mulata, de ojos marrones y pechos grandes y duros. Su culo era precioso y respingón. Hacía poco había dejado a su novio hacía poco y le encantava el sexo.
Un día la empezé a saludar, y nos hicimos amigos. Un día, fuimos más allá, y decidimos quedar para hacer algo más que charlar. Quedamos en mi casa, un día que mis padres no estavan, ella subió, con una minifalda que a duras penas le cubría el tanga, un jersey fino que transparentava sus sostemes. Entramos en mi habitación. Ella, se quitó el sujetador y quedó con el pecho en el aire. Sus pezones, de un color oscuro me ponian aún más cachondo de lo que ya estava. Entonces se agachó, me quitó los pantalones y los calzoncillos, yo la ayudé, me cogió la polla con una mano, y empezó a mamarmela, me acariciava la cabeza con la lengua, y chupava como si quisiera exprimirme hasta la últim gota de leche.
Al poco, eyaculé en su boca. Ella Me seguía mamando, y me iba acariciando los huevos con la otra mano. Entonces, la cogí y la tiré hacia la cama. Ella, se puso con las piernas abiertas y yo le metí los dedos, y luego la lengua, mientras lanzava gemidos, yo le iba masturvando el coño, hasta que paré.
Entonces, se levantó. Su coño depilado estava delante mío. Entonces, la puse a cuatro patas y se la metí por detrás. Empezé hundir mi polla en su coñito, hasta el fondo, y empezé a mover la cadera tan deprisa como pude. Ella empezava a chillar de placer, y yo también jemía y jadeava, pero quería llegar. Seguí un rato, hasta que se la saqué.
Namás sacarle la polla, la metí en si raja y apreté, nientras volvía a hacer el movimiento de cadera. Le llené el canalillo de leche. Seguimos, la tumbé hacia arriba, le abrí las piernas y la volví a meter hasta el fondo. Mientras me la follava, le iba chupando el cuello, luego descendí hacia sus pezones, y les empezé a dar mordisquitos.
Finalmente, la pusé otra vez a cuatro patas y se la metí por el ano. Entonces si chilló de verdad, era mi primera vez por el ano, aúnque a ella ya la habían follado por ese sitio más de una vez según me dijo.
Le di polla por el ano un ratito, hasta que ya no pudimos más y paramos.
Quitamos las sabanas de mi cama, manchadas de semen, y nos aseamos. Entonces, nos besamos y nos sobamos un rato por todos lados, yo le tocava el culo y los pechos, y ella me tocava la polla, todo mientras nos besabamos en la boca y nos decíamos cosas exitantes sobre el polvo que acabavamos de echar. Me dijo que la había follado de puta madre, y al final se fué. A partir de ese día, follamos un montón de veces más, y en más de un sitio.