Hola soy Elena de 43 años y según mi marido y mis amigos, de muy buen ver.Llevamos 20 años de casados y una vida sexual muy placentera, liberal y variada. Demás esta decir que esta historia es 100% real y es producto de un desafío que me propuso mi marido por una fantasía mía que les paso a relatar. Yo soy exhibicionista y me encanta que me miren y mostrar cada vez que puedo mi cuerpo y ver como me miran y yo hacer como que no me entero. Vivimos en un último piso y tenían que hacer unas reparaciones en el tejado, yo aprovechaba a levantar por la mitad las persianas de mi dormitorio y dejar sobre una silla la ropa que me iba a poner incluida tanga y sostén. Cuando salía del baño iba desnuda hasta la silla y sabiendo que los operarios que estaban en el tejado me observaban demoraba una eternidad en terminar de vestirme, me pasaba cremas por el cuerpo y yo sin verlos pero sabiendo que me miraban y disfrutaban con lo que veían, no se escuchaba ningún ruido proveniente del tejado por lo menos durante los 5 o 10 minutos que me llevaba vestirme. Me excitaba muchisimo saber que tenía tantos admiradores. Una noche le comento a mi marido, que me gustaría que uno de los operarios me follara por detrás en la cocina, era mi fantasía. Mi marido me dijo, a que no te conquistás a uno de los operarios y cumplís tu fantasía. Aunque yo seguía con mi jueguito de exhibicionismo, era muy dificil atraer a alguno de ellos, ya que entre otras cosas siempre fuimos muy discretos en nuestros juegos y era muy dificil atraer a alguno de ellos con toda la discreción necesaria. A los dos días mi marido me dice: me parece que se te va a hacer más fácil de lo pensado, me llamaron de la empresa constructora y me han dicho que cuando terminen los trabajos del tejado, vendrían a hacer una inspección a nuestro piso, por si, por lo trabajos se hubiera producido alguna avería en nuestros techos. Y me dijo, ya tengo todo pensado para verte en acción sin que tu víctima se entere. Pasaron unos 15 días desde que terminaron la obras y cuando llega mi marido del trabajo, me dice, mañana es tu día, mañana a las 9 viene una persona a realizar la inspección, si te gusta y consigues seducirlo, será todo tuyo. Él preparó todo, puso una webcam muy pequeñita y muy disimulada en nuestro dormitorio y hasta agujereo el tabique para pasar los cables y también puso una camarita de un baby call,que compró para la ocasión, en la cocina también muy disimulada pero controlaba toda la cocina. A la mañana siguiente, estaba todo armado, me puse unas medias de seda que me cubrían hasta la mitad de los muslos y unas botas con un buen taco, me cubría el resto del cuerpo solo con una bata. Que nerviosa y excitada estaba. Sonó el timbre del portero y atendí y me dicen :
- de la empresa constructora - si, suba ( la voz me pareció de un hombre joven)
Suena nuevamente el timbre, pero esta vez era el del piso, voy hasta la puerta y miro por el visor, veo que es un hombre alto y joven, me abro un poco el escote de la bata y la aflojo un poco.
- buenos días, soy de la empresa constructora y vengo a hacer una inspección por posibles desperfectos. - si, adelante, lo estabamos esperando Lo llevo hasta el salon donde estaba Gustavo (mi marido) aproveché para caminar adelante de él, para que me viera y lucirme un poco. - Gustavo él es el joven que viene de la empresa constructora - encantado, pero me va a tener que disculpar, que ahora yo no lo puedo atender, elena, mostrale tú el dormitorio, el baño y la cocina, que yo tengo ahora una video conferencia y me es imposible atenderlo. - y por favor no hagas ruido, ya que no puedo interrumpir la video conferencia Dicho esto, saludó y cerró la puerta del salón. - no se preocupe, me dice, esto es cuestión de un par de minutos. - no, no pasa nada, él siempre tiene estas conferencias y se pasa una hora o más encerrado, solo que no debemos hablar en voz alta, vení por aca, que te muestro nuestro dormitorio. Cuando entramos al dormitorio, ya me había dado cuenta que el chico me miraba más a mí que a otra cosa, a proposito yo había dejado la ropa sobre la silla y lo que más se veía eran la tanga y el sostén, así se daba cuenta que yo debajo de la bata no tenía nada.
-fijate tu en el techo, que me parece que hay unas manchas de humedad
Aproveché para ponerme frente al espejo de la comoda y abrir un cajón, con esos movimientos dejé que se abríera la bata totalmente, y cuando él se da vuelta para decirme que ya había tomado nota, me ve a través del espejo y ve mis pechos con mis hermosos pezones. Lo miro, cierro la bata y me sonrio.
- le digo, ya está - si, me dice, ahora el baño
Pero ya estaba nervioso y yo caliente. Pasamos al baño y con la excusa de que era pequeño le digo - es muy pequeño, va a ser mejor que yo salga, así hacés mejor tu trabajo (lo cual aproveché, para acariciarle la espalda con mis tetas muy despacio)cuando pasé por detrás de él para salir. Cuando fuimos a la cocina, le ofrecí tomar algo y me aceptó un café, cuando se lo serví, al agacharme le dejé que viera todo mi escote, que le permitia ver mis tetas y creo que hasta el coño, si miró bien. Después de eso lo noté más suelto y me dice: - te puedo contar un secreto - un secreto ? que secreto - los operarios que trabajaban en el tejado, comentaban que todas las mañanas te veían en pelotas cuando te cambiabas - así, y que más decían - que estabas muy buena y que tenés un cuerpo espectacular - bueno, gracias - pero por favor, espero que seas discreto y no lo andes comentando por ahí - noooo, yo soy muy discreto no te preocupes (yo sé guardar un secreto) - bueno, si sabés guardar los secretos y sos discreto, te voy a dar un premio - cual Vení, parate aquí en la terraza de la cocina y esperá un momento. De la terraza de la cocina se ve perfectamente mi dormitorio. Me dirigí al dormitorio, me saqué la bata y me paseaba por el dormitorio frente a la ventana, desnuda, me acariciaba los pechos y llevaba mi mano al coño. Lo veía, y ponía una cara, se notaba que le gustaba lo que veía, saqué de un cajón un condón y se lo mostré. Me dirigí nuevamente a la cocina, pero esta vez desnuda. Me recibió, como loco, me empezó a comer la boca, a meter mano por todos lados, me chupaba las tetas, me apretaba el culo. me acariciaba el coño. - esperá, no tan apurado - y tu marido - tiene para una hora todavía, tenemos tiempo de pasarlo muy bien tu y yo Volvio a comerme la boca y acariciarme todo el cuerpo yo aproveché para desprenderle el cinturón y bajarle los pantalones, tenía la polla que reventaba, cuando se la toqué, me dí cuenta que tenía una polla grande y gruesa, me arrodillé y se la empezé a mamar, que placer, tener esa polla en la boca, me tenía tan pero tan caliente, me paré y le pedí que me la metiera toda. Me coloqué de espaldas a él y me apoyé el la mesada y me la enterró de una, a fondo, que placer tener todo eso dentro mío, me bombeaba como loco y me pellizcaba los pezones, tuve mi primer orgazmo enseguida, pero quería más - seguíiiiiiiiii, follame follame - si, mi puta, esto te gusta y me la metía con más fuerza y más hasta que se vino, me llenó de leche calentita, que caliente me tenía, y yo quería más. Me dice, nos olvidamos del condón, no importa le digo, yo tomo pastillas y tu tienes aspecto de ser muy sano. - que hacemos ahora,me dice - estoy muy caliente, sacate toda la ropa y follame más que lo necesito Se desnudó, me chupaba las tetas y me mordía los pezones, enseguida se le volvió a poner bien dura, que placer, tener un macho joven muy bien dotado, se la empezé a chupar, el me pellizcaba los pezones y yo le chupaba los huevos y esa polla hermosa y bien dura. - metemela por el culo -por el culo -si, rompeme el culo que me encanta me di vuelta y nuevamente me apoyé en la mesada y él me la fué metiendo poco a poco. Yo tengo el culo acostumbrado, pero esta polla se hacía sentir, sentía que me abría las entrañas, pero entre el dolor y el placer, ganaba el placer y me la enterró toda no sé si tuve dos o tres orgazmos, pero que me hizo disfrutar como a una verdadera puta, caliente, lo hizo y más - dejame toda tu leche en el culo, follame fuerte el culo que voy a llegar - puta, te gusta por todos los agujeros -siiiiiiiiii, follaaaame más más más Cuando se vino, sentí la descarga de su lechita en mis entrañas, que excitante, como disfruté mi fantasía hecha realidad. Se vistió y me aseguró discresión y me dijo que era la mejor hembra que se había follado. Cuando se fué, mi marido salió del salon, y me dijo - sos la puta más grande que conozco, no se te resiste nadie - te gustó - si me gustó, me has dejado tan caliente, sos una puta y lo mejor es que sos mi mujer y la más puta de las mujeres que he conocido Nos fuimos al dormitorio............ Espero sus comentarios, si les gustó, tenemos muchas aventuras para contar