CRONICAS DE EXTASIS PRIMERA PARTE



Por Zaga

CRONICAS DE EXTASIS
PRIMERA PARTE



30 DE DICIEMBRE

Para muchos el mes de diciembre, es una época de rumba, alegría, felicidad, pero para otros es una época de completa tortura, y tristeza, sobre todo cuando el mínimo común de esta famosa época del año, es la callada, y dolorosa soledad.

Justo esta experiencia la estaba viviendo, Simón Torres, el protagonista, de esta historia, un hombre de 24 años, de 1,70 metros de estatura, ojos verdes, profundos, y penetrantes, perfilados, por unas cejas pobladas y de un negro intenso, su piel era color canela, dorada perfectamente por el sol, que calentaba su cuerpo todas las mañanas mientras corría por la playa, misma piel que cabría su pecho trabajado por las pesas, su delineado y llamativo abdomen , pasando por el resto de su anatomía, sin dejar de mencionar sus torneadas piernas, que remataban en su parte trasera, con un culo, no muy grande pero redondo, firme y muy, muy provocativo.

Aquel día, Simón se despertó, mas tarde de lo acostumbrado, para ir a realizar su rutina de ejercicios; a él no le importaba la fecha, ni la hora, ya que disfrutaba de la sensación de gusto y bienestar que le producía ejercitarse, y así lo hizo por un poco mas de dos horas, distrayéndose de vez en cuando, con los trabajados cuerpos, tanto de hombres como, mujeres, que frecuentan el gimnasio.

Cuando el cansancio se apodero de el, decidió terminar, y relejarse un rato en las duchas del Gym, tomó la toalla con la que seco el sudor que llenaba su cuerpo, entro al área de vestidores, donde se quito la apretada y mojada camisilla, seguido por la bermuda que llevaba con sigo enredada unos bóxer color blanco, mojados por sudor y con un olor fuerte y penetrante de virilidad, quedando de esta forma completamente desnudo, y de esta manera empezó a caminar hacia las duchas que estaban ubicadas junto a los vestidores de hombres; cuando ya estaba llegando y la puerta de acceso estaba a tan solo unos pasos de el, escucho que una de las duchas estaba abiertas, y que desde ella se escuchaba unos disimulados, pero placenteros gemidos, además de frases que dentro del silencio, dejaban escuchar palabras como “mas duro, si metelo.”

Fue entonces cuando Simón decidió entrar lento y en silencio, asomando su cabeza, entre el muro que cubría el pasillo de duchas, pudiendo observar que justo en la ultima, se encontraban dos hombres follando, quizás aprovechando que por la fecha, no había mucha gente en el lugar; ambos tenían unos 25 o 28 años de edad, uno de ellos alto y moreno con cabello corto como de corte militar, este se encontraba de espaldas lo cual, le permitió a Simón contemplar un perfecto culo, que se balanceaba hacia delante y atrás, mientras su dueño metía y sacaba la verga dentro del culo del joven que se encontraba en cuatro, este era blanco, pero de piel bronceada, con un cuerpo marcado y musculoso, y una verga delgada pero larga, bañada de liquido preseminal que empapaba la mano del otro hombre, quien al ritmo que lo iba penetrando le hacia una paja, que complementaba su placer.

Mientras tanto, Simón, solo veía, hasta que noto que su verga estaba totalmente parada, y un impulso casi que inconsciente, llevaba su mano hacia ella, la excitación no se hizo esperar, y mas al ver a aquel par de machos, que un vaivén fuerte y salvaje, se follaban a un ritmo duro y acelerado, Simón, no pudo aguantar mas las ganas, y comenzó a pajearse, dejándose llevar por el momento, mismo que interrumpió, al ver que de las vergas de aquellos hombres, salía a gran presión un largo y espeso chorro de semen, con el que concluyeron, su encuentro, cerraron la ducha, se secaron, y dieron la vuelta, percatándose de la presencia de Simón, quien intento disimular, metiendo la cabeza dentro el agua fría, con los ojos cerrados, pero sin caer en cuenta, que su verga aun seguía, excitada, y con una parolera, que no podía ocultar; ambos jóvenes, solo lo miraron, sonrieron por un momento, y salieron de las duchas.


Al caer la tarde, y mientras, Simón, terminaba de vestirse y peinarse, la depresión lo tomo por sorpresa, y es que solo el recuerdo, de quien fue su novia, por un año, y compartió con el, tantos momentos, lo sumergían en una tremenda, tristeza; no podía perdonarse, el haberla perdido, cuando lo sorprendió follando con su hermana, en su fiesta de cumpleaños, Simón, después de terminar con ella, no quiso estar con ninguna mujer, aunque estas lo seguían por montón, ni tampoco con un hombre, pues a Simón, aunque le encaban las mujeres, y quería estar con ellas, como se pudieron dar cuenta, no le era indiferente los cuerpos bien formados de los hombres, y tener de vez en cuando sexo con ellos, acto, que no había vuelto hacer, desde que rompió con ella.

En la noche, Simón, decidió ir a la fiesta de su amigo Carlos, quien acababa de llegar de España, para pasar vacaciones, con su familia; a pesar de que Simón no quería ir, pensó que le haría bien, estar un rato con sus amigos, y distraerse un poco, así que encendió su carro, y se marcho a la fiesta.

Al llegar, a la casa de Carlos, la mayoría de sus amigos ya estaban allí, al ver a Simón, bajar del carro, se alegraron mucho, pues cuando tenia novia, los había dejado de frecuentar y casi no les hablaba, uno por uno lo fueron saludando, y abrazando lo cual hizo sentir bien a Simón, quien se quedo con ellos, conversando, y seguían haciéndolo, cuando llego Natalia, amiga en común de Simón y su exnovia, lo saludo de beso, en la mejilla, y le presentó a Daniel, su novio, un Hombre guapo, de unos 26 años de edad, cabello corto y parado en forma de cresta, un peinado de moda, por aquellos días, ojos cafés, delgado, pero fornido, se notaba, que no hacia mucho ejercicio, pero a pesar de esto tenia un buen cuerpo, con piel no muy blanca ni morena, y piernas firmes y duras, ya que le gustaba jugar fútbol, se le acerco a Simón, y al momento de saludarlo, le menciono que sentía lo su novia, a lo que Simón respondió simplemente gracias, ya que este seguía siendo solo un desconocido.


La noche trascurrió, entre baile, licor y risas, muchos ya se encontraban ebrios, a eso de las 3:00 AM. Por lo que, ya muchos se habían ido; los pocos que quedan que eran Carlos, Simón, Natalia y su novio, quienes entraron a la casa, y sin ánimos de seguir bailando, se sentaron en la sala, y empezaron a hablar, de toda clase de tema, cuando se esta en esas circunstancias, se habla de los recuerdos de la infancia, de lo que habían echo con sus vidas, de historias sobrenaturales, y por su puesto el tema que no puede faltar sexo.

Después de un rato, Natalia ya estaba completamente ebria, e inmanejable, por lo que se decidió, que era hora de irse, a esa hora de la madrugada y esta fecha era completamente imposible encontrar un taxi, por lo que Simón ofreció a llevar a Natalia, y Daniel, en su carro, pero Carlos al ver que Simón, no estaba borracho, pero si un poco enfiestado, para conducir, los invito a quedarse a dormir allí, aprovechando que su familia, no estaba en casa; todos aceptaron incluyendo a Simón.



Natalia y Daniel, se quedaron en el cuarto, que estaba junto a la sala, Carlos en el suyo que esta en el pasillo del fondo, y Simón en el sofá cama de la sala, que el pidió por comodidad.

Después de un rato, toda clase de imágenes, pasaban por la mente de Simón, incluyendo la escena de esos, do jóvenes, que tuvieron sexo, en las duchas del gimnasio, poco a poco Simón, iba recreando cada imagen, con los ojos cerrados, mientras lamía su labio superior, simulando tener la verga de aquellos machos dentro de su boca, una vez que se quito los bóxer, dejo en libertad su pene completamente erecto, 20 centímetros de carne, que babeaba excitada, mientras su dueño la masturbaba a un ritmo lento, pero con fuerza, lo que hacia que al subir y bajar la mano, el cuero que cubre la verga, la también lo hiciera, dejando totalmente, visible aquel trozo, que disfrutaba del placer.

Simón continuaba con los ojos cerrados, y totalmente concentrado en sus recuerdos, por lo que no se percato, de que enfrente suyo, alguien se encontraba de pie, observando, con detalle, cada moviendo, que hacia Simón, con sus manos, debajo de las cobijas, mismas que se quito de encima, cuando después de que sus pies se inclinaron, su mano izquierda comenzó a sobar su culo, que luego de un momento llevo hasta su boca chupando dos de sus dedos, el del medio, y el anular, dejándolos completamente babeados y regresándolos de nuevo a su culo. Pero esta vez abriendo camino en medio de el, llegando hasta el buscado anillo que esta cubierto de pocos bellos, e introduciendo dentro de este ambos dedos, lográndolo hacer con bastante facilidad, como si ya lo hubiera hecho con anterioridad; una vez ya ambos dedos estaban dentro del ano, empezó a entrarlos y sacarlos al mismo tiempo que se hacia la paja.

El hombre que se encontraba en frente suyo, solo tenía puesto un Jean, que estaba con el botón desabrochado y el cierre abajo, tenía también su mano derecha dentro de su ropa interior acariciando a una bestia, ya casi indomable que luchaba por salir; este no sabia que hacer, al ver a Simón, masturbarse y meterse el dedo por el culo, sabia perfectamente, que Simón disfrutaba del sexo anal, y aunque el nunca había estado con un hombre, en aquel momento estaba completamente excitado, y podía controlar los deseos de follar.

Simón, mientras tanto seguía en lo suyo, sumiso ante el placer, que le producía recordar ver la verga de aquel joven salir y entrar dentro del exuberante culo de su amante, al mismo tiempo que se arrepentía, por no habérseles unido, en tan placentera faena, y tuviera que conformarse con pajearse mientras lo recordaba; pero esto no iba a ser así por mucho tiempo, pues sus dedos fueron retirados de su culo, por una mano, fría y temblorosa; Simón asustado abrió los ojos, buscando el rostro de quien le partencia dicha mano, encontrándose sus ojos de frente, con los de Daniel, quien con su mano izquierda le hacia la señal de que hiciera silencio, mientras que con la derecha sostenía, todavía los dedos de Simón, llevándolos hasta su boca y chapándolos como si se trataran del mas delicioso helado; este gesto bastó para Simón, quien entendió que lo que quería Daniel, era ayudarle en lo que estaba haciendo.

Daniel, cuando terminó de extraer todo el sabor de ambos dedos, no quedo, conforme, así que separó ambas piernas de Simón, e introdujo la cabeza dentro de su culo, escarbando con su lengua dentro del ano de Simón, comenzó a darle un masaje moviéndola arriba y abajo, adentro y afuera, regalándole a su amante un placer inimaginable; luego Simón, levantó a Daniel, quien quedó de pie, lo miro de nuevo a su ojos, y comenzó a besar a su cuello, mientras sus manos le dejaban ver, por medio del tacto el pecho y el abdomen de Daniel, terminando en el Jean que aun traía puesto, y que le quitó en cuestión de segundos, dejándolo solo con unos bóxer blancos, que parecían carpa circo, sostenidos por una vara de 19 cm. Y que en la punta estaba totalmente mojada; Simón entonces comenzó a chupársela por encima de su ropa interior, esto volvió loco a Daniel, quien tiro al Simón sobre el colchón, se volteó y se coloco encima suyo, quedando de esta manera, justo en la posición perfecta para iniciar un 69, ambos llenaron sus bocas con la verga del otro, y mamaban con tal pasión y deseo que el placer era indescriptible, Simón mientras lo hacia, aprovechaba la oportunidad, de que Daniel se encontrará encima suyo, para acariciar, fuertemente su firme, duro y grande culo, sintiendo que ya uno le pertenecía, al otro, pero para completarlo, después de que llevaban un rato haciendo sexo oral, Daniel se levantó, se ubico detrás de Simón, lo coloco en cuatro y le abrió la piernas, quedando a su disposición el hoyo, que ya antes había saboreado, colocó la punta de su pene a punto de entrar, pero no lo hizo, primero rozo toda la raya del culo de Simón, como escribiendo algo entre ella, para finalmente meterla toda de un solo golpe dentro del ano de Simón, quien dejó escapar un grito de dolor combinado de placer.

Al principio ambos se balanceaban suavemente, pero con mucha fuerza, haciendo que cada penetración llevara consigo una inyección de éxtasis, que los trasportaba a otro mundo donde solo estaban ellos dos; con sus cuerpos desnudos, recorridos por pequeñas gotas de sudor que empezaban a caer.

Pero en frete de ellos se encontraba otra persona, Carlos, que había escuchado ruidos, y decidió ir a ver que pasaba, encontrando a uno de su mejores amigos follando con el novio de una amiga de ambos; al principio se sintió sorprendido y avergonzado, pero después, su verga totalmente parada, que luchaba por salir de la única prenda llevaba puesta, le hacían notar su evidente excitación. Para cuando Daniel y Simón sintieron su presciencia Carlos ya tenía los bóxer en las rodillas, y se hacia una paja a un ritmo acelerado, frotado su verga de 20cm, misma que hinchada y cabezona babeaba de placer.

Entonces Daniel sacó la verga del culo de Simón, se acercó a Carlos, Comenzó acariciándole el pecho, y terminó chapándole la verga, Carlos gimió, con un profundo suspiro y permaneció de pie; Simón no quería quedar a un lado, así que fue en busca de la espalda de Carlos, y al encontrarla su lengua fue la encargada de recorrerla, centímetro por centímetro, y bello por bello, hasta llegar a las firme y abultado culo de Carlos, que también fue victima de sus besos, finalizando aquel recorrido erótico, escarbando por una rato dentro de su ano.

Se Podría decir que por instinto, y después de un rato, los tres se levantaron al mismo tiempo, Daniel se coloco de espaldas en frente de Carlos, quien se inclinó por un momento abriendo las piernas, y recibiendo dentro de su culo la verga de Simón, que entro con gran facilidad, cuando ya el pene de su amigo estaba dentro suyo, Carlos arrimó con sus brazos a Daniel, abriéndole las nalgas, y metiéndole dos dedos por su ano para preparar el camino, cuando ya estaba listo, Carlos sacó los dedos, y lo penetró casi que inmediatamente, al mismo tiempo que con su mano derecha le comenzaba a acariciar la verga a Daniel, quedando los pasajeros VIP, de un trencito hecho para follar.

Los tres se movían como dirigidos, por un maestro de orquesta, todos al mismo tiempo y con el mismo ritmo. Se follaban como nunca lo habían hecho, y dejaban gritos y gemidos de placer, que reflejan la emoción de penetrar y ser penetrados, de sentir sus cuerpos rodeados por los músculos del otro, sus alientos calentándoles el cuello, y sus dientes mordiéndoles las orejas, entonces Simón aceleró la respiración , y con la ultima emboscada, que emprendió contra el culo de Carlos, liberó toda la leche que tenia acumulada por mucho tiempo, Carlos sintió como todo el liquido entro por su ano, y se trasportó por todo su ser, creándole una emoción inmensa que lo obligó a eyacular dentro de Daniel, mientras que su mano acelero el ritmo, logrando que Daniel, como si una manguera hubiera llevado desde la verga de Simón hasta la suya, todo el semen de los tres, soltó un chorro, que parecía la erupción de un volcán, Y que los envolvió a los tres en una sensación de éxtasis, que dejo todos sus cuerpos temblorosos pero muy satisfechos.

Simón los miro a los dos, y simplemente dijo Bienvenido Año Nuevo.


ZAGA 2009


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