AVISO IMPORTANTE El siguiente relato es una redacción literaria con fines de entretenimiento, los personajes aquí descritos son meramente ficticios, la forma en que el lector interprete el contenido es bajo su propia responsabilidad.
UNA RELACION INAPROPIADA Un día en mi trabajo conocí a la hermana de mi amigo, tenía apenas 10 años pero no los aparentaba, tenía una sonrisa muy dulce y un cabello castaño largo, unos ojos verdes que resaltaban en su hermosa piel blanca como seda, como antes había dicho, más que un cuerpo de niña pequeña, era una nena muy precoz, pues ya tenía formadas las caderas, sus nalgas resalían de las faldas cortas que a menudo llevaba, y sus pechos en pleno desarrollo ya superaban los de cualquier chica de su edad, aun así frente a su hermana y cualquier persona mayor era muy educada, casi respetuosa, aunque juguetona, y traviesa, no dejaba de ser “la niña de papa”; pero yo veía más allá, quería saber si era tan pura y buena como todos creían, así que entable amistad con ella, discretamente pues yo entonces tenía 18, por lo que, moviendo bien mis piezas de ajedrez, solo quería mostrar un interés de amistad hacia ella, aunque dentro de mi mente no soportaba estar tan cerca de ella, oírla hablar , y ver su dulce carita de ángel, sin poderme acercar a darle un beso, de hecho yo ni creía que realmente tuviese esa edad, creía que a lo mínimo ya contaba con los 13, pero sutilmente hice que sus padres me lo confirmaran, aunque, por su tierna edad no me iba a detener, no me importaba, era tan hermosa que la quería solo para mí.
Me quede sorprendido, cuando al jugar con ella a solas, lejos de sus amigos, y de cualquiera que pudiese vernos, me confesó que me amaba, yo no lo podía creer, siempre supuse que le gustaba un poco porque jamás se apartaba de mi lado, pero ello me dio la carta del amor, y yo sabía muy bien como jugarla, le abrí mi corazón, y le dije lo que sentía por ella, desde el primer momento en que la vi, pero por la edad seria mal visto; y quién no lo vería así?, no es que yo volteara a ver con morbo a cuanta niña pequeña se me cruzara, pero deberían ver a ese criatura, eras tan bella como un mar con estrellas, y a decir verdad, me gustaba que fuese tan chiquita aun; saber que sería el primer amor de su vida, su primera relación a escondidas, ser yo quien le despojara la inocencia poco a poco, eso me hacía sentir demasiado bien, así que después de toda la cursi platica, me acerque a besarla y desde entonces fuimos novios a escondidas, yo por supuesto, yo ya había tenido varias novias y había hecho de todo con ellas, pero no quería apresurar las cosas, era una situación delicada, y aunque parte de mi quería despojarla de ropa, la otra, la parte que la amaba, quería darle su tiempo, para saborearla en mi mente con el pasar de los días, pero para no desesperarlos más les diré la razón de porque decidí escribir este relato, luego de dos meses de ser novios a ocultas ella me cito en su casa, porque no habría nadie todo el día, ya habíamos hablado de que ella estaba muy pequeña para hacer todo lo que su hermana mayor le contaba que hacía con su novio, yo le repetí varias veces que no importaba, que yo amaba cada segundo que pasaba con ella, ese día al llegar, ella traía puesto el uniforme de la escuela, porque a mí me encantaba verla uniformada, siempre se lo decía, pero se veía un poco diferente, tenia levantada la falda de cuadros muy por encima de las rodillas, y debajo de sus calcetas blancas, zapatillas de su hermana con tacón alto, y la blusa escolar blanca pero abierta del escote y anudada de abajo para ver perfectamente su ombligo en su pequeña cintura, algo que aprecie muy bien es que se transparentaba mucho su bracier que tenia debajo, yo jamás le había visto uno, siempre traía un top debajo de la blusa, pero ese día me iba a sorprender de lo que era capaz, estaba perfectamente maquillada, se notaba que había pasado mucho tiempo arreglándose, me acerque preguntándole que pasaba, porque se había vestido así, a lo que me respondió: -Acaso no te gusta papi?, mientras me abrazaba y rozaba su cuerpo contra el mío,- es que has sido tan bueno conmigo, nunca nadie me había amado tanto como lo has hecho tu, y quiero que sepas lo especial que eres para mi, te amo!, y quiero que seas el primer hombre que me haga el amor.
Yo estaba en shock, era como ver un fenómeno cósmico el cual se ocurre una sola vez en la vida y nunca mas se repetirá, parecía algo sacado de un relato de internet, pero yo estaba ahí y les digo que fue real, lo primero que hice fue quitarle la blusa, para ver su cuerpo semidesnudo, ella había conseguido un juego de tanga y bracier color rojo con encajes de su prima mayor, suavemente se sentó sobre mí y yo pase mis manos por debajo de su falda sin quitársela, sentía sus nalguitas sobre mis dedos, y justo en medio esa tanga que había conseguido con tanto esfuerzo, después de un rato de besarnos mientras asimilaba que no era un sueño, la coloque a un lado de sofá boca abajo mientras tenía su cara sobre mis piernas, me acomode y estando así sentado comencé a sacarme la verga, yo sabía que ella nunca había visto una, más que en los libros de la escuela, así que no estaba seguro de cómo iba a reaccionar, pero ella bien sabia lo yo quería, la tomo entre sus manos y se la metió profundamente en la boca, mientras pasaba su lengüita, ensalivándola toda, recorriendo cada pulgada sin dejar espacio, podía sentir sus labios alrededor de la punta, la chupaba una y otra vez, como si tratara de sacar el liquido desesperadamente, a veces la soltaba para tomar aire, y mientras lo hacía comenzaba a besarla con mucho cariño, como agradecida, pasaba su lengua de un lado a otro limpiando toda la parte baja de mi cintura, pasando por mis bolas y debajo de ellas, después regresaba a seguir chupando, la chupaba tan bien, como si se tratara de un delicioso dulce que ella ansiaba meterse a la boca, parecía que tenia practica; y cuando me miro, así agachada, con sus ojitos lindos, preguntándome que tal lo había hecho, si no estaba mal para su primera vez, yo casi agotado le respondí , que era toda una gatita lame leche, ella sonrió y me conto que ya lo había planeado, que desde hacía ya tres noches no pensaba en otra cosa, que no fuese chupármela, que había buscado en internet videos porno para ver como se hacía, y que en las noches se ponía un plátano en la boca, cerraba los ojos imaginado que era yo y comenzaba a chuparlo para practicar, mientras me contaba todo eso, seguía chupando, y a veces hablaba mientras tenía mi pene en su boca, eso me éxito demasiado y no pude mas, antes de que terminara de contar como había soñado este momento, vacié sobre su carita de niña buena, un chorro largo y espeso de leche puramente blanca, jamás, y digo jamás, me había excitado tanto como ese día, verla ahí la niña más linda del mundo, con sus hermosos ojos verdes, hincada o sentaba sobre el sofá, con mi verga en su boca, chupándola como paleta, saboreando mi leche, lamiéndome desde los huevos hasta la punta, y siempre terminado con un beso, fue el día mas glorioso de mi vida, no sabía que decirle así que solo solté un suspiro y dije lo primero que se me paso por la mete, “mi niña, solo te falta ladrar porque que la chupas como toda una perrita en brama”, en ese momento me quería morir, pensé que la había regado, que se ofendería y quizás no volvería a hablarme, pero en ese momento hizo dos pequeños ladridos, como una cachorrita mientras al mirarme sonreía con la cara llena de mi leche, y fue justo ahí donde me di cuenta que me había sacado la lotería, una niña de diez años, con el cuerpo de sirena y carita de ángel, me amaba tanto que estaría compartiendo y cumpliendo a mi lado, mis más calientes fantasías, tal vez ya antes creía haberla querido mucho, pero ahora sabia que sin duda alguna la amaba y siempre la amaría. Y hasta aquí llega mi historia, quizás no la más ortodoxa, ni la mejor narrada, incluso perversa e inmoral, depravada y sucia, pero al fin y al cabo real. Gracias.
si les gusto el relato contactenme rayado77@hotmail.com