|
|
|
Por universitario
Las Sorpresas de H5, nunca entendí hasta este día, que eso significa esto “hacerlo 5 veces” o que seria “hot 5”, Lidys de 17 años me lo hizo comprender cuando la hice mía por primera vez por su culito. Muchas veces entre a Internet y veía diarios, juegos, correos etc., me entretenía, pero en algunos momentos me aburría, sin mas nada que hacer en el ciberespacio. Una amiga me había invitado a Hi5, y acepte su invitación a esta página nueva para mí y me entretuve un tiempo haciendo cambios a mi página: la que me pareció entretenida y por que en las fotos se veían chicas y amigas varias, con muy poquita ropa, que ellas misma suben a esta red de amistad. Ese mismo día, me puse a mirar las amigas de mis amigas y amigas de las amigas de mis amigas y así, pasando, pasando me encontré con una que me pareció muy linda, en verdad muy preciosa. Después de ver todo las fotos que tenia publicadas, en especial un álbum en donde aparecía en fotografías de unas vacaciones en la playa, en la que vestía un bikini muy chiquito, que deja ver un cuerpo muy bien formado, una cintura menuda con caderas que hacían alucinar por deseos inconfesables y unas tetas que daban la impresión que se escapaban de su parte superior del bikini, en cualquier momento. Así me entere de su profile, cuantos años tenia, de donde era, etc., etc. Le envié un mensaje diciéndole que me encantaría conocerla, que me parecía una mujer muy bonita y que era amigo del amigo de su amigo. Algo al parecer muy entupido como escusa para conocerla, pero me contesto. Adjunte a mi mensaje de amistad mi MSN para que ella me pudiera agregar y así entablar una amista. A los dos o tres días me conecte nuevamente, y lo primero que me encuentro es la autorización de msn para aceptar a una persona; Me percate que era ella y la acepte encantadísimo de esta sorpresa. La verdad nunca pensé que ella me iba dar bolas y mucho menos en agregarme en su msn. Comenzamos a conocernos cada día más, con charlas por el msn larguísimas. La empatia entre ambos creo fue inmediata y las conversaciones se tornaban hasta la madruga sin darnos cuenta, yo puse todo mi empeño en caerle simpático, con una fuerte dosis de chistes para hacerla reír. Táctica de conquista que siempre utilizo en estos casos y me ha dado siempre buen resultado. En esta situación de charlas nocturnas por msn, estuvimos casi por tres meses y ya habíamos hecho una amistad muy cercana. Habíamos hablado por celular, sabia donde vivía, quienes eras su padres, en fin, se podía decir que nos conocíamos bien, solo faltaba el contacto personal. Ella era de una ciudad cercana en sector costero del país. El interés por ella nació sin duda por las fotos en bikini y luego su simpatía y por supuesto su edad. Con los 16 años que tenia Lidys, nunca mi mente, ni menos mi imaginación, había hecho sentirme retornar en los caminos de la pubertad, y recorrer dichos caminos se convertía cada día, en una delicia. Que delicia!!!!!. Con mis 24 años me desempeñaba como agente de ventas de una prestigiosa empresa comercial de la capital. En esa función es que fui enviado en viaje de negocios de representación de la empresa, a una ciudad en la costa del país; mi sorpresa fue mayúscula al enterarme que esta ciudad costera, era la cuidad donde vivía mi nueva amiga de mns. Lo primero que hice aquella noche fue comunicarle a Lydis la nueva noticia y que seria la ocasión propicia para el ultimo paso de nuestra amistad, el conocernos personalmente. Por supuesto ella quedo encantadísima con al noticia y comenzó a realizar la preparación de nuestro encuentro, haciendo coincidir fecha y horarios de los míos con los de ella. El día de mi llegada a la costera ciudad donde vivía Lidys, lo primero que hice fue comunicarme con ella por teléfono y decirle ya estaba instalado en el “Hotel Premier”; que ese día estaría trabajando hasta la 19:00 hrs. mas menos, pero que en la noche me gustaría que nos encontráramos en algún lugar que ella dijiese. Recuerdo era un miércoles, mi disolución fue grande al saber que no le darían permiso ese día para salir a nuestro encuentro. Creo en la costa las familias son muy conservadoras y solo los chicos salen los fines de semana, por lo que me toco esperar hasta el viernes en ansiado encuentro con Lydis. Sin embargo mis deseos de conocerla, pudo mas que la larga espera y el día jueves en la tarde, tome un taxi y me dirigí hacia su casa, sin que ella se percatara la ví llegar del colegio. Quede impresionado por su belleza. La casa de su familia era un pequeño palacete, uno de los mejores barrios de la ciudad, lo que presagiaba buen augurio. Me quede allí por unos minutos, quizás por poder observarla nuevamente. Sin embargo ello no ocurrió ese día y retorne a dormir al hotel. Cuando llego el día Viernes y al fin nos encontramos en la plaza de la ciudad. Fui yo el que me acerque a ella, ya la conocía del día anterior al llegar a su casa desde el colegio. Era una chica un poco más bajita que yo, es decir, unos 1,70 mt., más menos, delgada de piel trigueña, cabello castaño claro, con una cinturita chiquita y nalguitas paraditas… caída del cielo. Paradita hermosa, ojos verdes, y una carita de ángel. Nos saludamos con un tímido beso en la mejilla, conversamos un rato, paseamos y tomamos un helado a orillas de playa hasta que llegada la noche; hora que debía regresar a su casa. La tarde se hizo corta para tanta alegría de conocerla, pero sirvió para romper el hielo del primer encuentro. En la noche de ese día, nos conectamos al msn y conversamos por más de tres horas. El día sábado, al terminar mi trabajo en la ciudad, fui al hotel, me arregle y fui en busca de Lydis como habían quedado en la noche anterior por msn. La esperé en la esquina de su casa, al llegar a mi encuentro, pude observar que traía apuesto un vestido blanco, escote en V, atrás y adelante, ¡Se veía preciosa!. Su cabello sedoso jugaba con la brisa marina y el ambiente costeño la hacia ver aun mas hermosa. La velada se inicio en un restaurante, mientras cenábamos, no podía dejar de mirarla. Su feminidad, suavidad, dulzura y belleza me tenían atónito. Era de una suavidad impresionante, y a la vez una coqueta excepcional. Salimos del restaurante y nos fuimos a bailar a la disco del lugar. Pedí unas cervezas, pero ella me detiene diciendo: ¡No gracias, yo no bebo licor¡. En mi nublamiento por su dulzura y belleza no me había recordado que ella sólo tenía 16 años. Le pedí una gaseosa para ella y nos fuimos a bailar. Como buena costeña se movía espectacular, meneaba su caderita y sus nalguitas divinas; con su cabellera danzante al ritmo de su cintura, su sonrisa y la música, esa mujer es de locos. Al salir de la disco, pensé en llevármela para el hotel, pero me pareció demasiado apresurado. Además era una niña de buena familia y buenas costumbres. Iba a ser difícil llegar a esa instancia, así que pensé en preparar mejor la ocasión y la deje en su casa. Yo me fui a dormir al hotel. En la noche pensé, como poder poseer ese cuerpito espectacular, y se me ocurrió invitarla a la piscina al día siguiente. Ese día domingo la llame antes de medio día y la invite a la piscina del hotel, para conversar y almorzar juntos y así despedirnos de mi último día en la ciudad. Lydis acepto encantada y en menos de una hora, estábamos en la piscina disfrutando del sol costeño. Tenía puesto el bikini chiquito de la foto, el mismo que parecía que sus tetas escapaban en cualquier momento….. con decirles que era la envidia de todo el hotel. Todo el mundo allí presente la miraba, hasta los meseros se paseaban una y otra vez donde nosotros estábamos tomando el sol y conversando. Ya metidos en la piscina, me atrevo a robarle un beso que ella no me negó, luego caricias la pegue a mi tomandola de sus nalgas en un rincon de la piscina. Al rato ya fuera de la alberca, le esparcí bronceador por todo su cuerpo suave y de curvas que mis manos tocaban con frenesí. Tomarnos algunos cocktails que ella esta vez acepto, bebida que le produjo creo un estado de osadía y le propuse subíamos a mi al habitación del hotel. Yo pensé que era demasiado apresurado y que me iba a despachar inmediatamente, sin embargo se voltio me miro de medio lado, con una sonrisa picaresca me dijo: - Subamos Quuueeeee, no lo podía creer. Yo en este momento tuve que controlar bastante para no demostrar mi exaltación y alegría. La verdad no lo creía. En el ascensor los besos y mis manos que recorrían su cuerpo, tetas y culito duro, me pusieron loco de calentura, no nos despegamos hasta llegar a frente de la habitación, paramos un momento solo para abrir la puerta de la habitación, y de un solo salto, caímos sobre la cama de mi cuarto. Le quite inmediatamente la parte de superior del bikini con tal rapidez, ayudado por sus tetitas que desesperadas querían salir de esa diminuta prenda. Sus pechos con pezones rozaditos y parados hicieron que mi pene se pudiera mas tieso que nunca. Le mordí esos pezones que parecieron miel en mis labios. La bese por todo el cuerpo y le quite la parte de abajo del bikini, ella me ayudo alzando su piernas para facilitar mi faena. Su cuerpo extendido en mi cama, era la lujuria misma que incitaba a disfrutar de tan magnifico y escultural visión juvenil, de curvas que parecidas haber sido modeladas con cuidado. Sobre ella saco mi pantalonera y mi pene salta erecto palpitante y presto a introducirse hasta el fondo del su vulvita coloradita. El cuerpo de esa mujer era perfecto. Su cintura estrecha, su abdomen plano, la redondez de su nalga, la perfección de sus senos, su cabello largo ondulado con su carita de ángel; producían el deseo de disfrutar del regalo mas maravilloso que existe. Siguieron los besos hasta llegar a su coñito hermoso que era pequeño, pero con cada beso se ponía cada vez más grandecito, le metía mi lengua rozando su clítoris erecto, lo que le producía la máxima exaltación. Ella comenzó a gemir y se revolcaba el pelo con su mano sobre su cara, apretando sus muslos que hacia que mi boca no saliera de su coñito jugoso. Estuve ahí por al menos 10 a 15 minutos, no me quería despegar, la veía hermosa. Luego ella toma la iniciativa, me cogió la polla, súper grande, mientras tanto yo le acariciaba sus pezones y acariciaba con el dedo su vagina. Ella me la chupaba cada vez más rápido a lo que yo aumentaba el ritmo de mi mano en su vagina. La sentía mojadita, tibiecita, su sexo olía a mil delicias. Cuando sentí que era el momento de penetrarla, la tome por la cintura, la voltee, con mis manos abrí sus nalgas y le introduje lentamente, abriendo camino, sintiendo como su calor abrazaba mi pene, y a la vez sus gritos de excitación, y al verla como apretaba su boca al sentir mi polla dentro de ella. Bombeaba mi pene metido entero en su interior de su vaginita pequeña y estrecha, cada vez con más rapidez y en cada envestida mía sentía como mi bella Lydis explotaba de placer. Sin sacar mi pene dentro de ella la volteo y alzo sus piernas para bombearle ahora de frente. Me encantaba ver su cara, apretaba sus dientes y su boca cada vez que se lo metía y le lo metía mas duro, quería que lo sintiera hasta el fondo. Ya luego sus gemidos empezaron transformarse en pequeños gritos y ya no me miraba si no que cogió la almohada y solo la mordía y se agarraba de la cama. Yo estaba tan excitado que le daba mas duro a lo que ella gritaba y gritaba más. Casi desbaratamos esa cama. Le di mil vuelta, la cambie y la puse de mil posiciones. Me excitaba mas sentir su sudor con mi piel y mi sudor, saborear su cuerpo saladito era un placer sublime. La puse en cuatro y le di por su ano y esas nalguitas redondas en mis manos, con el asterisco, mientras se lo movían los senos al ritmo que la penetraba, con su cabello ondulado hacia un lado de su cara mientras me miraba de reojo. Luego en el sofá de la habitación sus pierna abierta de par en par, nos caímos con sofá y todo de la fuerza que le dimos, pero no dejamos de seguir impulsando mi pene fuerte en ella, todo solo para mí, y al fondo la vista del mar infinito. Luego de más una hora, y de haber logrado los orgasmos mas exquisitos de mi vida y ella me confidencio que el día de hoy había perdido conmigo su virginidad anal. Terminamos rendidos sonrientes en el piso de la habitación por aquel hecho tan hermoso que me había confesado. La verdad nunca había hecho el amor tan frenéticamente en mi vida, ese cuerpito menudo me había convertido en un animal del sexo, y mi deseo era no terminar jamás de disfrutar tan delicioso caramelo de mujer, por mi hubiera seguido cuatro horas mas. Repetimos otras cinco veces estos encuentros. Siempre pedía a mi jefe que me otorgara esa ciudad para las visitas del comercio de la industria. Al tiempo cambie de trabajo y ya comencé a laborar en la oficina la fabrica y mi oficio de agente de ventas, nunca mas lo ejercí. La verdad, las otras visitas a Lydis, nunca fue como la primera vez pero fueron noches deliciosas con ella, pues ahora se quedaba a dormir conmigo en el hotel, fueron visitas más calmadas pero no de menos placer. Hoy estoy dedicado a buscar otra chica como esta en mi ciudad en el portal de H5. A ver si se cumple eso de H5,, Que ahora entiendo significa “hot 5”, o sea “cinco noches calientes”. Espero que prontamente se vuelva a repetir con otra chica del h5 de bikini chiquito, jajajaja. Espero tener suerte luego.
|
|
Nube de Tags
horoscopo
juegos gratis
musica
noticias
monografias
casino
tarot
directorio de blogs
tests
interpretación de sueños
conocer gente
peliculas online
empleos
poker
angeles
consultorio sexual
becas
diarios de viajes
anime
clasificados
chistes
fotolog
videos online
monografias
|