Hola a todos.. Llamenme Willy y este relato es 100% real. Yo este año terminé el 3er ciclo de Licenciatura en Arquitectura en la Universidad Nacional, el relato empieza al inicio de este año 2009. Por necesidad tuve que cambiarme de horario y en la nueva aula conocí a Zuleida, le diré solamente Zu, era es una mujer casada de 31 años, es bajita de estatura, creo que no llega al 1.60 mt, lo que si tiene muy bien desarrollado es su busto, un par de tetas que ella aprieta usando sujetadores debajo de su talla real, asi también tiene un lindo trasero grande y parado, de aquellos que da gusto fajarlos en la posición perruna.
Nos hicimos compañeros de estudios y yo llegaba frecuentemente a su casa para hacer los famosos diseños o maquetas que a cada semana piden en esta carrera. Yo llegaba a su casa, trabajabamos en la maqueta y entrada la noche al terminar, yo regresaba a un pequeño apartamento sencillo, que tengo y que pago con un trabajo que tengo de medio tiempo. A pesar que Zu era muy atractiva, tenía que actuar como si no me imprtara verle su par de tetas y su envidable culo. Además veía que yo le caía bien, me ofrecía su linda sonrisa o me agarraba de las manos, nunca llegamos a otra cosa, ya que su marido estaba cerca en la casa. Su marido era tan bien bajito como ella, pero tenía una gran panza, moreno y de unos 10 años mayor que Zu.
Pues sucedió que, tuve un resbalón en mi trabajo y sufri un esguince en el tobillo izquierdo, lo cual me imposibilitaba mi locomoción normal, no quise que me pusieran yeso debido a incomodidad por mi trabajo y por la universidad. Asi que le avisé a Zu que no podría llegar en tres semanas al menos. Al día siguiente, Zu se comunicó conmigo y me indicó que su marido la pasaría dejando y recogiendo a mi casa, tomando en cuenta que venían trabajos bien complicados y que se necesitaba trabajar en conjunto. La noticia me cayó bien ya que yo sentía cierta atracción por Zu, pero la mantenía oculta, una por que ella era casada y dos porque siempre su marido estaba cerca.
Asi llegó el glorioso día. Ella llevaba puesta una blusa con un generoso escote, que dejaba al menos la mitad de cada teta al aire, asi también llevaba un pantalón blanco, no se si era el color, pero se le miraba un lindo culo parado más grande que siempre. En mi caso yo tengo 24 años, edad en que los hombres andamos cachondos y buscando follar. Nos sentamos alrededor de una mesa y comenzamos a trabajar, yo no podía de dejar de verle su magnificas tetas, solo que Zu me atrapó viendoselas unas cinco veces, al principio estaba seria, pero luego, eso le causaba gracia y me obsequiaba una sonrisa. Era una noche calurosa de verano.
De pronto Zu se queja del calor, me pide un refresco, solo que yo no tengo en ese momento en el apartamento, asi que voy corriendo, con el pie malo, a la tienda más cercana y compro dos colas. Al entrar de regreso al apartamento veo que Zu se ha quitado su blusa, ella está solo con su brazzier, casi dejo caer los refrescos de las manos, sus tetas son blancas y grandes, a través del sujetador le puedo ver perfectamente las aureolas de sus pezones. Ella actúa normalmente y me dice que ya aguantaba más el calor y que se quitó su blusa, -espero que no te molestes por eso??- me dijo picaramente. –para nada!- le constesté sin dejar de ver sus lindos globos.
Mas tarde, -Hey Willy!!, no es justo que solo yo me haya quitado la ropa, ahora quitatela tú!- me dice Zu. Al principio me niego, pero luego me quité la camisa, dejando descubierto mi torso, que aunque soy delgado, esta muy bien desarrollado. Y entusiasmados ambos, Zu me insistió que descansaramos un rato y nos relajaramos, ya llevabamos tres horas continuas de trabajo. Me pareció bien, asi podía yo tenerla con toda mi atención. –Es fuerte el calor??- le dije. –Es cierto, estoy sudada!!-, -Oye porque no te pones más cómoda!!, quitate el pantalón también!!- pensé que era demasiado atrevido, y esperé que ella me contestara fuerte, pero no fue asi. Zu se paró y se sentó en una silla, se sacó los zapatos y luego con dificultad se quitó los pantalones, maravilla!!, que cuero de culo tenía, no tenía una tanga puesta, pero su braga era de media nalga y dejaba ver sus buenas carnes. Yo me quedé atónito, mis ojos se comían ese lindo culo.
-Ahora te toca!!- me dijo sonriente. Sin perder tiempo, me bajé el pantalón, no había tomado en cuenta que ya tenía una erección enorme y que mi calzoncillo era tipo bikini y el glande era visible en la orilla superior de mi ropa interior, quise taparme, pero era ya demasiado tarde, Zu ya lo había notado e hizo bromas al respecto. Nos reimos a carcajada abierta. Ella se acercó y tocó con sus dedos, la punta de mi glande que sobresalía. –Uyy es suave!!-, ella siguió tocándolo, luego bajó un poco mis calzones y ahora se veía todo el glande, su cabeza casi redonda y colorada. Ella empezó a acariciarla, yo movia el cuello y la cabeza para indicarle que era rico lo que me hacía. Luego Zu se arrodilló y pasó su lengua mojada de saliva por mi glande, sentí lo suave de su musculo bucal, para agilizar nuestro encuentro, la tomé de la cabellera e hice que se metiera mi glande dentro de su boca, sus labios eran tersos y húmedos, vaya si sabían chupar, ella succionó varias veces, dándome el mejor de los placeres.
Con sus manitas, terminó de bajar mis calzones a las rodillas, se maravilló de lo grande y gruesa que yo tenía mi pija, -Uyy lindo, que clase de verga te cargas!!-, diciendo estó y empezó darme una soberbía mamada de pija, se oían facilmente los chupones y el ansia con la que ella la disfrutaba. Al parecer la de su marido no era tan grande y gruesa, según me constató más tarde.
En ese momento yo gozaba de la mamada que me daba Zu, sin embargo no quería echarlo a perder viniendome en su boca, yo quería follarla!!. Mientras me la mamaba, le quité su sujetador, tomó sus tetas con sus manos y me frotó la verga, era la primera vez que me hacían una cubana, era muy sensual eso. No aguanté más, la levanté por los brazos, aún con mi pierna adolorida, cargué su pequeña figura en mis brazos, la coloqué sobre la cama, casi le arranqué sus bragas, le pude ver unos segundos su sexo con poca pelambre, y me monté sobre ella, abri sus piernas y le metí la cabezota en su coño, -Ahhhh, ahhhh!!- gimió cuando se sentió penetrada, mi glande sintió rapidamente la calentura interna de su vagina, casi quemaba la chica, sujeatado de la cama, le hundí otra parte más, -Ayyy precioso, que grande la tienes!!- me dijo abriendo sus ojos y mirándome fijamente. Con otro empujón se la dejé ir hasta el final, tenía todas mis pulgadas dentro de su coño caliente.
Luego me puse a montarla, le pistonie mi pija con fuerza, quise mamar sus tetas, pero su pequeño estatura, me dejaba la boca en su frente, tenía que encorvarme para poder llegarle a sus tetas y me era muy incomodo, a pesar de eso se las mamé un pequeó rato, al fin tenía esas bellezas en mi boca, chupandolas y mamándoles sus rosados pezones. El ritmo que teníamos encima de la cama era algo increible, los dos cogiamos duro, ella ayudaba moviendo también su pelvis y cada vez que la penetraba, ella movía su pelvis hacia arriba, permitiendo una máxima penetración. No sé si era de coño corto, pero yo sentía que mi pija topaba con alguna pared alla adentro. Aun asi yo se la hundía con fuerza. Zu me clavó sus pequeñas uñas en los costados, yo mido 1.80 mt y la diferencia de tamaño, me hacía pensar que me estaba cogiendo a una infante, lo cual me ponía más cachondo y la penetraba sin cesar un segundo. Nuestros cuerpos se unían y pegaban, con el calor del ambiente, gotas de sudor aparecieron en mi frente y en los muslos de Zu. Finalmente ella primero y luego yo unos segundos después llegamos al punto de no retorno, gemimos, nos quejamos y le llené de lechita su rica gruta.
Seguimos abrazados unos minutos más, mi pija ya casi estaba flácida aún dentro de su vagina. Por fin me quité de encima, los dos estabamos muy sudados. –que rica estas Zu!!- le dije para romper ese silencio post-orgasmo, -y tu también tienes una buena pija!!- me contestó Zu.
La invité a bañarse y quitarse el sudor, ya que su marido vendría en unos 30 minutos más o menos. Desnudos entramso a la ducha, que es tipo artesa, es decir una copia de tina de baño, pero es cuadrada. Me di gusto enjabonando su cuerpo, le toqué todo su cuerpo, su coñito, sus tetas, su culo y nalgas, en fin toda ella. Después ella lo hizo conmigo, tocando todo también, pero se quedó tocando y masajeando mi pija, que ante sus caricias emergió de la cenizas, y se fue erectándo en sus manos, como leyendo su pensamiento me senté en la orilla de la artesa y ella se subió sobre mi metiendose mi pija en su coño de nuevo, el jabón en su sexo y en el mio facilitó las cosas, mi pija entró sin detenerse, más de la mitad de mi pija ya estaba dentro de ella, -Uhhhh- luego Zu comenzó a dar cintura allí sobre mis piernas, tomó sus tetas con sus manos y me las ofreció una por una, yo las mamaba con fuerza, succionando sus pezones y lamiendo su circunferencia, pronto ella comenzó a gemir ya bastante excitada, ella misma quitaba su teta y me ponía la otra para darle el mismo tratamiento.
La excitación fue subiendo rapidamente a ambos, la prensé por la nalgas y me paré, ella quedó en el aire pegada a mi cuerpo y nuestros sexos en plena batalla, nunca había follado a una mujer en la posición de pie, Zu era la primera, por su corta talla y poco peso pude manipularla bien de modo que la subía y luego la volvía a bajar para penetrarla hasta el fondo, la sensación era única, y creo que asi pensaba ella también, ya que comenzó a jadear fuertemente, pidiendo que la siguiera cogiendo de ese modo. Yo la abrazaba fuertemente y nuestros sexos se frotaban salvajemente, jadeabamos como perros rabiosos, de repente nuevamente oigo a Zu venirse, yo sigo moviendola arriba y abajo, trato que su vagina presione mi pija y casi la doble, ese placer me lleva a un brutal orgasmo, perdi fuerzas de mis musculos mientras brotaba esperma de mi pija.
La bajé lentamente de mi cuerpo, se descolgó de mi, nuevamente cansados y sudados, nos metimos al agua, en eso vi preocupación en la cara de Zu, ella miró su reloj y salió corriendo a buscar su ropa, entre gritos me pedía una secadora de pelo, al parecer su marido podría pegruntarle por que su cabello estaba mojado. Yo tenía una en el baño y se la dí, ella se vistió como un rayo y se empezó a secar el cabello. Para nuestra suerte su marido llegó alrededor de quince minutos lo suficiente para secarlo y vestirse bien. Su marido y ella se despidieron y se fueron. Yo me quedé cansado pero satisfecho de ésta mujer, apenas se había ido y ya quería volver a verla. Ese día era viernes, debía pasar sabado y domingo para volver a tenerla a mi lado. Esos días me masturbé pensando en ella.
Al siguiente lunes, saludé de entrada en la universidad a Zu, ella tuvo un aire de indiferencia hacia conmigo, y asi lo hizo casi todo el día, yo estaba triste por eso. Sin embargo, en el momento de terminar la última clase del día, ella llegó a mi y me dijo que me veía en mi casa a las ocho. Sentí la gloría al oir eso.
Ya en mi casa, comenzamos a hacer nuestro diseño, ese día llevaba una falda a la rodilla, zapatos de tacón y una blusa casi sin escote. A la hora y media de estar trabajando, ahora fui yo quien interrumpió – bueno ya es hora del descanso y de relajarnos!- me acerqué a ella y la besé en los labios, ella correspondio y poco a poco los besos se pusieron apasionados y calientes, mi lengua se restregaba con la suya, a todo esto mis manos se metían debajo de su falda y tocaban sus muslos. De repente ella se separa y me dice con voz seria: -Hey, si quieres coger conmigo, hay algunas condiciones-, -Cuales son? Zu-, le contesté. –Como a mi no me gusta coger con condon, por eso quiero que solamente tengas sexo conmigo, no puedes tener sexo con otra persona, incluida tu novia si tienes, no quiero tener riesgo de contagio de Sida u otra enfermedad venerea!- -Está claro??, o mejor seguimos como amigos- me dijo tajantemente.
En ese momento aceptaba yo cualquier cosa con tal de tener entre mis brazos a Zu, lo que yo no sabía era que me estaba enamorando de ella. Entoces ese segundo encuentro inicio, dándole una suculenta mamada de coño a Zu, ella se retorcía en la cama con las piernas abiertas, mientras yo me comía toda su raja. Eran verdaderamente cantidades grandes de jugos vaginales las que ella eyaculaba, mojaban su coño por dentro y aveces se notaban sus labios vaginales impregnados de su nectar. Luego la puse a cabalgarme la verga, yo tendido en la cama y ella sobre mi pija clavándosela toda. Logramos buenos orgasmos los dos.
Los siguientes días fueron de sexo en exceso, nuestros cuerpos fusionándose uno con el otro, sus tetas, sus nalgas y su coño eran mios día a día o yo me estaba obsesionando con Zu?. Por otro lado el cornudo de su marido ni se percataba que dos o tres veces por semana, me llevaba a su mujercita a mi propio aparatamento para follarla.
Pasaron las semanas, y Zu se volvio manipuladora, me ponía a comparar sus materiales y hacerle la mayor parte de sus trabajos universitarios a cambio de estar conmigo más tiempo en la cama. Cierta noche después de nuestro pimer polvo, puse una pelicula triple x de escenas de sexo anal, yo le llevaba ganas al culito de Zu, durante la pelicula ella me preguntó que si me gustaba el sexo anal, yo le dije que no era un experto, pero que si me gustaría metersela por ese agujerito. Zu me indicó que su marido decía que por allí era sucio, pero que ella lo practicó varias veces con un novio que tuvo antes de casarse. –Te lo doy pero si haces mi trabajo del fin de semana!-, dijo Zu. Yo no lo oí dos veces la puse en cuatro con el cuerpo hacia delante y el culo parado, me puse un crema de manos que me dio ella y le reinauguré su culito, me costó un poco de trabajo, porque Zu no se relajaba, por fin se la deje ir completa y luego me puse a bombearsela por entre su recto y logramos deliciosos momentos. Le dejé el culo en forma de circulo pequeño lleno de lechita.
Pasaron los meses. Había ocasiones que no podía estar sin saber de Zu, quería oirla, verla y cogerla, pero no se podía todos los días. Yo la llamaba por telefono a pesar que ella me lo tenía prohibido, yo corte a la novia que tenía por ella, y no tenía ojos para nadie más, en la universidad llegaron a pensar mis amigos que yo era gay, ya que no me veían con ninguna mujer. Cuando dejaban un trabajo grande en la facultad, yo sabía que ese día o el proximo estaría Zu en mi casa, me preparaba, compraba flores, velas aromáticas, todo con tal de satisfacerla. Llegué a comprar viagra para durar más dentro de su vagina y de su ojito del culo. Hubo ocasiones en que yo le pedía que dejara a su marido y nos fueramos a vivir juntos, pero ella me decía que yo no tenía ni donde caerme muerto.
Hasta que, cierto día caminando juntos por un corredor en la facultad, unos de mis amigos llegó a saludarme, ella se le quedó viendo y luego que se fue me dijo que por que no lo invitaba para hacer juntos los tres las maquetas. Yo me indigné y le reclamé. Solo logre que nos pelearamos, asi pasó una semana, sin dirigirnos una palabra en el aula y fuera de ella. Ese amigo que le había presentado, me dijo cierto día que la mujer tetuda bonita qiue está en el aula quiere que le ayude en su maqueta, acto seguido le estampé un puñetazo en la nariz, luego se volvio un lio en el cual los dos nos golpeamos, me dijo que era un loco y bla bla.
Ahora tengo información que Zu y este examigo se juntan para hacer sus tareas, como lo hice yo con ella, asi también él anda diciendo que se ésta follando a una mujer casada. No cabe duda que es Zu. Aquí estoy en mi aparatamento solo, con una botella de tequila, casi ebrio y escribiendo esto en la red.