Katito, recien había cumplido sus 12 añitos, y era muy atyractiva ¡ya! Ese atractivo, llamaba la atención a primera vista.
Sus doce añitos, menudito,recien con su pechitos asomaban como pequeños, volcancitos, y su figura, me exitaba. Ella sabía de esos. Es por eso, que su deseo de descubrir el sexo, no me tomó de sorpresa.
Por razones de trabajo, tuve que ir cerca de su casa,y como estaba cerca, fuí a verla.
Al llegar, estaba con su mamá o mi comadre, quien cuidaba de su hermanita.
¿hola tío...! me dice Karito. ¿Porque no había venido? Yo- lo cierto es que estaba con mucho trabajo.
Sofía mi comadrfe exclamó ¿eso es bueno tío!
Si, señalé. Pero ahora quiero pintar, la casa de mi compadre, y me falta una ayudante, para terminar más rápido.
Bueno, si Karito quiere, le puede ayuda.
Karito contestó....¡claro que puedo! Asi puedo ver a mi tata.
Asi es que arregló, sus cosas y nos fuimos, a la casa de su tata, a pintar.
A la llegada, nos detuvimos un rato, en el living, a conversar.
Pero de inmediato, se sentó a mi lado, y me abrazó.
¿Tío.....le hecho mucho de menos! Yo también, mi guagua, le señalé y, tomandola suavemente, la abracé y besé entregadole y ella también toda su lenguita, tratando de llegar lo más profundo posible.
Me levanté abrazado aella, y la senté en la mesa del comedor, quedando a la altura de mi cintura, lentamente, comencé a besar sus pies y subí hasta sus delgadas, pero preciosas piernecitas,bajando su jean, conjuntamente con sus pequeñas braguitas, a lo cual ella, no puso resistencia, sino cooperación.
Grande fue mi sorpresa, al por fin tener a mi vista, esa preciosa zorrita, con unos vellitos, recien mostrandose en su púbis. Los que acaricie, con mi lengüita, y absorvindo todo, pero todo ese aroma de vírgen y ansiosa.
Como esataba ya humedecida, por su exitación, le acaricié, e intenté introducir mi lengua, en esa preciososa cabida, y ella exclamaba.
¡aaaaahhhhyyyyyy....tííííóoooo, por favor....
Te gusta le consulté, ¡siiiiii, muuucho!
Con mis manois, yo apretaba sus preiosas nalguitas, duritas, y bien torneadas.
Sentí varios espasmos, de su vulvita, cuyo jugos, saboreaba yo con demaciada lujuria y exitación.
Como ya estaba muy ´humeda su entradito, la tgomé en vilo, y la llevé un dormitorio, donde la deposité y nos acomodamos, poniendola arriba mío, para que se sintiera, más libre e hiciere, lo que el momento de exitación, le pidiere.
Yo lentamente, me despojé de mis pantalones y ella misma, me casó mi slip, toamdo con sus mnitos, su verga, apretandola, como queriendo arrancarla.
¡Tio,,,por favor me deja verla....!
Karito linda, es toda suya. Le señalé
Ela con la suavidad de una princesa, la acariciaba, diendo
¿haaaayy tío, es linda pero muy grande?...
No se preocupe mi Karito, yo sabré entregarsela, sin que Ud., la sienta.
De tal manera, que mientras ella, la acariciaba, yo acariciaba sy zorrita, penetrando un dedo, para lograr, acostumbrarla, a sentir algo adentro.
Ella, gemía....y gemía, respirando aceleradamente y entrecortado.
Cuendo sentí su conchita, húmeda al maximo, por la veces que ya había sentido sus espasmos, me dispuse a penetrarla, no sin antes consultarle.
Karito....quiero hacerte lo más felíz que pueda,
¿te gustaría sentirla adentro de tu cosita?
Siiii....tiíííííí.. por favor.
Y le pedí que habiera sus piernas, para dejar la entrada, disponible, y puse mi glande, en su entradita, y suavemente, la fui penetrando, hasta que pudiese entrar, todas, toda.
Ella...me pedía, por favor démela, démela.
Yo con mis manois, la tenía apretada hacia mí, sentía sus malguitas, duritas, apretadas, por los espasmos de ella.
Sentía como su zorrita, estrecha, arrancaba mi tronco, pero er una sención, divina.
Cuando sentí que ella, estaba ya entregada, con un poco de sutileza y deseo descontrolado, ensartñe toda ,o verga, en su conchita, y en ese momento ella, exclamó ¡haaayyy...tíííoooooo, me duele, por favor sáquela,
Ante esa plegaria, más me exitó, y seguí penetrándola, con más ansias, hasta que se calmó y me pedía, maaaaas..maaaaas, por favor tío, no me la saque.
Debió haber psado, ya un par de hora, pero ella, estaba, muy felíz.
Luego miro la cama, y estaba manchada, con sangre. Muestra que le había roto el himen, con lo cual ya dejaba de ser vírgen, La besé con toda la pasión posible, y le dije.
Karito...mi amor, ya eres una mujer, espero que te sientas bien.
Tío....soy muy felíz de tenerlo a Ud., a mi lado. Quiero ser siempre suya.
Nos vestimos,no sin antes bañarnos, gozar otros momentos de lujuria, donde pude saborear su anito, con mi lengua, nos vestimos.
Pintamso algunos rasgoas del baño, hasta que llegó mi comadre, que la venía a buscar.
Pero como vió, que me faltaba, yo le dije.
Yo continúo, mañana Domingo.
¡Ha! bueno entonces que se quede Karito y mañana, la venimos a buscar-
Ya le señalé, así tomamos, once e inauguramos, la pintura de toda la casa¡ ¿que les parece?
Ok..fue la respuesta.
Yo y Karito felíz, porque sabiamos, la noche que nos esperaba.