Con 17 años, terminé mi educación escolar y por razones de educación superior tuve que trasladarme desde mi pueblo natal, que era un pueblito pequeño al norte del país, a la ciudad principal de la región, pues aquellos que queríamos seguir estudiando una carrera en alguna Universidad, debíamos trasladarnos a la capital regional, donde existían dos universidades.
En mi pueblo tuve dos novias, de las que omitiré sus nombres por no ser relevantes para esta historia. Una a los 14 años con la que sólo tuve una relación casi infantil, solo besos y caricias; y mi segunda novia entre los 16 y 17 años, con la que me inicie sexualmente, pero por asunto que creo de inexperiencia mutua, nunca fue un sexo alocado, pero que sin embargo aprendí algunas cosillas que posteriormente me harían sentir el mayor placer, con mis dos novias pequeñitas de la ciudad.
Por la razón de traslado a la ciudad, todo quedo con mi novia así, sin más; creo que con ello se terminó nuestro noviazgo, aun cuando siempre se promete mantenernos en contacto y rehacer nuestra relación, cuando regresase los veranos de vacaciones al pueblo, cosa que nunca ocurrió. Bueno por lo dicho es de entenderse que mi experiencia sexual no era muy basta hasta entonces.
Mi familia era de escasos recurso, pero como mis calificaciones que siempre fueron muy buena, conseguí una beca de estudios y alimentación universitaria, sin embargo, esta beca no alcanzaba para costear mi estadía en la ciudad, Mis padre tenían unos primos lejanos que me darían el alojamiento durante el tiempo que durara mis estudios en la capital regional.
Al llegar a casa de estos familiares lejanos de mis padres, me di cuenta que ellos eran tan pobres como nosotros y vivían en una población de casas muy humildes, todas juntos y pareadas con parte posterior “patio”, solo separadas por pequeños muros de ladrillo de no mas de dos metros de altura, que el tiempo erosiono y dejo algunos orificios, por lo que se podía ver lo que pasaba en las casas vecinas.
Llegue a la ciudad un viernes y ya el lunes comenzaban las clases, tanto para las universidades como para los escolares en general. El día de mi arribo los primos de mis padres, “a quienes llamare tíos”, me fueron a buscar a la terminal de buses y me llevaron a su pequeña casa. Al llegar y bajar del “microbus” y encontrarme al frontis de mi nueva casa y que seria mi habitación por dos años; vi que en la casa vecina, miraban como “dos animalitos del zoo”, por entre la reja del ante jardín, dos chicas de figuras delgaditas y bellísimas, ambas de cabello dorado y corte similar hasta los hombros, de piel tostada por el sol y ojos claros miel achinaditos. Una de 14 y otra de 16 años; la menor de ellas “Carola”, tenia un cuerpo acorde a su edad, aun le faltaba desarrollo pero ya dejaba ver que su anatomía tenia lo suyo, unas tetitas pequeñas pero al igual que su hermana una cintura que daban ganas de maldad; ambas vestidas con traje de baños, pues el verano estaba acabando y de seguro estaban jugando con la manguera del jardín, “Nancy”, la hermana mayor, tenia unas tetitas medianas pero paraditas, que me dejaban ver por su bañador mojada, unos pezones rozaditos y deliciosos de lamer hasta dejarlos duritos, con una cintura que me hacia imaginar un culo redondito y duro, y que posteriormente comprobaría con el pasar de los días.
El cuarto que me dieron mis tíos, era el que quedaba en la parte trasera de la casa, detrás de la cocina y junto al baño y que coincidían con el baño de mis futuras noviecitas, creo que por asunto de desagüe. El agua era escasa y generalmente se cortaba a las once de la mañana, así que había que levantarse muy temprano, primero lo hacia mi tío como a las cinco de la mañana, “el trabajaba en una constructora” y mi tía se levantaba mas tarde, creo como a las nueve y juntaba agua para el día.
Como yo entraba a clases en la Universidad a las ocho de la mañana, me bañaba con mas tranquilidad a eso de las seis de la mañana, y sentía como mis vecinitas se bañaban juntas a la misma hora que yo todos los días, para ir a sus clases escolares. Eso hacia que me excitara mucho imaginando sus cuerpos mojados al otro lado de la muralla, mientras me bañaba, y me corría una pajas tremendamente explosivas y que debía limpiar por el semen que dejaba pegado en la muralla del baño.
Como al tercer día, al salir de mi ducha me percate que había un pequeño orificio casi imperceptible junto a la bisagra del baño y que justo daba al baño de la casa del lado, pudiéndose ver a las dos chiquitas bañándose y cubiertas de espuma, jabonarse mutuamente. Creo que no por un asunto de morbo, sino por ahorro de agua y tiempo.
El asunto es que mis duchas ya no eran a las seis de la mañana, sino como a las seis y media, pues primero me levantaba casi corriendo y me instalaba en el pequeño orificio a la espera de la ducha de mis dos pequeñas vecinitas, y no les cuento como eran estas pajas que me daba, mejores que las que jamás se ha tenido.
Después de mi ducha rápida y un desayuno que dejaba mucho que desear, salía corriendo a la calle a encontrarme con ellas, que salían en dirección a su colegio y así poder saludarlas y entablar conversación con ellas e imaginar con sus uniformes ajustaditos las delicias de sus cuerpos. Esta rutina se hizo por tres semanas y desde luego ya éramos muy amigos, aun cuando solo nos acompañábamos hasta el paradero del microbus, no se si ellas ya se habían percatado de mi fisgoneo o no, pero se sonreían y me coqueteaban, lo que a mi me ponía muy inseguro.
Al cabo de las tres semanas, la menor de ellas “Carola”, celebraba su cumpleaños número 15, y por supuesto yo fui invitado como su nuevo amigo y por la cercanía de mis tíos con sus padres, por ser vecinos por muchos años y creo para congraciarse también conmigo, como nuevo vecino del barrio. Además que para ellos un universitario era muy rarísimo entre los vecinos, existe mucha delincuencia, droga y malos vivir; por ello mis vecinitas eran tan cuidadas por sus padres y casi ni salían a la calle, tenían muy pocos amigos y yo era un excelente prospecto para ellas y sin ser engreído creo tengo buen físico, en mi pueblo siempre hice mucho deporte.
Al término del cumpleaños, cuando los pocos invitados ya se habían retirado solo quedábamos mis tíos, los padres de mis vecinitas, ellas y yo. Los mayores pasaron a la casa de mis tíos creo a seguir bebiendo una cervezas, ya era como las siete de la tarde. Nosotros habíamos bebido mucha gaseosa, comido el pastel y cantado el acostumbrado “feliz cumpleaños”, con todos los invitados. Así que quedamos solos en casa, con la recomendación de mis tíos y padres de las chiquitas, de no hacer maldades y portarnos mal. Creo que confiaban en un joven educado y caballero, como me hice presentar todo el día… craso error jajajajaja.
Solos en la casa, nos fuimos a la habitación trasera que era la de ellas y comenzamos a conversar y a jugar con unas cartas. Carola la del cumpleaños al parecer no le interesó el juego y se fue a ver televisión al comedor; seguimos jugando con Nancy,, sentados en el suelo de la habitaron. Su pequeña falda dejo ver su braguita blanca, lo que me encendió entero como fuego interno y puso muy duro mi pene, sin siquiera pensarlo mi mano se deslizo por su muslo y se metió en su vaginita que dejo sentir muy pocos pelitos y mis dedos se introdujeron suavecito, ella gimió y retiro mi mano; me dijo despacio que me haces daño; Mi otra mano se metió en sus tetas que estabas tibias, pues sus pechos medianos se sujetaban con una blusa ajustada y al meter mi mano, se blusa ajustada subió como persiana jalada con fuerza hasta sus hombros, dejando ver esos pecho deliciosos que muchos días antes observe con éxtasis a través del orificio de la muralla: Ella dijo: ahora goza de lo que disfrutaste separado con la muralla…
Yo sabia que ellas me habían descubierto….me sonroje un poco, pero continué bajando su faldita, mientras me miraba con su rostro de deseo y luego baje su braga. La visión era el paraíso mismo,,,,, un cuerpo delicioso, ella casi por instinto bajo mi pantalón,, comencé a besar esos pezones rosaditos que ya estaban duros como en mis sueños imagine,,, con mis dedos busque mas calmado y mas cuidadoso su vagina cerradita, le separe las piernas y me propuse meter despacio mi duro pene, para no producirle dolor,, Ella respiraba rápido como diciendo hazlo ya… la metí buscando abrirla muy despacio y al intencionar entrar en ella gimió extasiada, lo que hacia que mi pene se pusiera mas grande y duro.
Finalmente logre entrar cuando ella separo sus piernas y relajo su pelvis, fue un gemido fuerte y esbozo una sonrisa de placer,, un pequeño hilo de sangre me dio a entender que ya había hecho mujer a la chiquita más bella que jamás conocí. Percibí suavemente el calor de la ruptura de su himen, suavemente comencé a moverme buscando entrar en su profundidad y con cada golpe que daba mi amorcito gemía mas y mas,,,, al rato de disfrutar de esa vulva apretadita,, de pronto ella se retuerce como un golpe de corriente,,,,, era su primer orgasmo quedo extendida sobre el suelo con sus manos apretando sus pechos y un rostro de infinito placer. Yo sentí que ya me venia y acabe sobro su vientre cubriéndola de mi leche, que ella esparció con sus manos sobre sus pechos.
El éxtasis que sentí jamás lo había sentido,, pero agradecí a aquella novia mía del pueblo que me había dado la primera experiencia,, que hoy hacia que esta nueva experiencia sea lo mas exquisita sensación al ver a mi nueva noviecita descansar y disfrutar del primer orgasmo de su vida.
Sin darnos cuenta Carola había observado todo desde la puerta de la habitación, sin dudas los gemidos le habían advertido de lo que ocurría entre nosotros.. Ella había disfrutado también, pues estaba completamente desnuda parada en el dintel de la habitación, con sus manos en su vulvita y en sus deliciosos pechitos, que cuando los ví estaban rosaditos y de seguro muy duros, pues sus pezones parecían dos deliciosas cerezas rojas.
Ella dijo: hoy viniste a mi cumpleaños y no me has dado aun mi regalo,, y sin dudarlo se abalanzo sobre mi. Es hora de que me folles a mí,,, haciéndome sentir mujer ahora como lo hiciste con Nancy y goces el cuerpo que mirabas todos los días desde tu casa en las mañanas. Hoy he cumplido 15 años y es hora de ser mujer.
Se puso sobre mí,, arrodillada y yo de espaldas al suelo, ya había visto toda la acción con su hermana y extasiada ya, tomo mi pene con sus manos y abrió sus piernas poniéndolo en su vulvita caliente; abrió sus rodillas más y cada vez mas….. y su cuerpo cayó sobre mi,, introduciendo mi pene que ya estaba duro y lubricado con el semen que recién calmaba su explosión. Se introdujo casi de una,,, en su pequeña vagina,, al momento que entraba sintió el dolor de la vulva que se abre por primera ves, y cae sobre mí,,, como vencida por las fuerzas,, yo tome su cintura y comencé a moverla despacio como buscado que se acostumbrara a tener mi pene dentro,,, al momento que siento su sangrecita tibia que corre por mis muslos, ya había perdido la virginidad,, Ella sobre mi y sin sacarlo la volteo y quedo sobre ella, comenzando a moverme cada ves mas fuerte. Nuestras cabezas quedan en el suelo a la orilla de la cama y Nancy ya sentada en ella abre sus piernas y hace que mientras me follo a su pequeña hermana cumpleañera,, le meta mi lengua en su vagina,, separando ella,, sus labios vaginales con sus dedos.
Mientras lamo la vagina de Nancy,, sigo fallándome a Carola,, quien gime más fuerte que su hermana, debiendo en varias ocasiones taparle la boca, por miedo que se sienta en las casas aledañas… Carola comienza a moverse quizás por instinto,,, de ver como lo había hecho su hermana, con cada golpe de pelvis que le doy se va metiendo bajo la cama, resultando ser un orgasmo fantástico,,, que me hace caer sobre las piernas de Nancy y metido en su vagina. Al momento que Nancy cae rendida de espaldas sobre la cama. Cansado ya, no me percato que acabo todo mi semen dentro de Carola.
Al incorporarme de tan maravillosa follada, veo a mi noviecita pequeña como ida,,, tendida casi con medio cuerpo bajo la cama sin moverse. Le tomo por sus piernas y le arrastro fuera de la cama y me da una sonrisa de esas que te hacen entender, que “lo que me hiciste sentir con tan primera y linda follada, ha sido un experiencia que jamás olvidare”.
Sentados los tres en el suelo, con nuestras espaldas en la cama abrazado yo en el medio, nos besamos y acariciamos y Carola me dice: “este ha sido el mejor regalo de mi cumpleaños” ya soy una mujer de verdad. Me besa dándome las gracias por tan especial regalo. Nos vamos los tres a la ducha al patio,,, pero en verdad es mojarnos con baldes, ya que a esa hora no sale agua por las cañerías. Las hermanas se ríen maliciosamente y mirándome me piden que les enseñe a dar una buena mamada, solo me río y quizás les cuente a uds, un día como fue esa nueva experiencia.
Los sábados se convirtieron, aprovechando la costumbre de irse los grandes a beber a casa de mis tíos,,, el día secreto de folladas,,, situación que se repitió por mucho tiempo,, Pero que en dos meses posteriores, se transforma en algo mucho mas excitante,,,,,, fue ahora el cumpleaños de Nancy y la petición fue algo genial.. que les contare en una próxima ves.
Voten por esta historia,, no pensando si fue verdadera o no,, solo pensando en su redacción y en cuanto les excitó. Y si quieren primero el “cumpleaños de Nancy” o “aprendiendo a mamar”.