hola me dicen el matador tengo 20 años morocho con cuerpo atlético y la verdad me encanta el sexo y es una de las cosas que mejor hago por el tiempo que aguanto sin llegar al orgasmo, será por eso que me dicen el matador , por que las dejó muertas. Pero ya basta de hablar de mi la historia que voy a contar ahora ocurrió en el verano, estación que para mi es genial para el sexo. En una salida nocturna tube la suerte de conocer la mujer morena más sexy de mi vida, apenas la vi me éxito de tal forma que mi pene se paro cada vez más al mismo tiempo que ella se acercaba a mi. Entonces sin dudarlo la invité a bailar. Fue lo mejor que hice en todas las salidas de mi vida. Apenas empezamos a bailar entre nosotros surgió un calor que era tal que los dos nos mojamos de placer. Empezamos con los besos y terminamos prácticamente follando con la ropa puesta, pues nos tocabamos todas nuestras partes del cuerpo y yo personalmente no paraba de tocarle el clitoris y ella mi pene, nos masturbabamos mutuamente. Pero lo mejor estaba por venir, porque ella pidió que no aguantaba más y que necesitaba follar de una buena vez, yo encantado la lleve a mi departamento y llegado el momento lo primero que se me ocurrió fue sacarle la ropa y chuparle la vagina, en ese transcurso ella me detuvo y me dijo que no podía por que tenía miedo, yo confundido le pregunté porque y me respondió lo mejor que escuché, sí ella era virgen, sí virgen, entoces yo con calma la fui calmando y le dije que no tuviera miedo que yo sabía como hacer para que no le dolíera mucho. Entonces ella accedió y sola se empezó a sacar la ropa mientras yo tocaba mi pene. De pronto ella asoma su boca a mi pene y con nerviosismo empieza a lamer la punta de mi pene, yo caliente meto mis dedos en su ano,pero no podía distraído por el placer de la mamada luego la eh vuelta y simplemente empeze a penetrarla en la cóncha. Como gritaba la putita he. Mientras más gritaba más rápido la penetraba. En eso de pronto como ella ya estaba en su máximo punto se vino un choro Que mojó toda la cama de una sola vez y sí era ella que había acabado. Ya llena de placer y con su inocencia de 19 años sólo me dijo "ahora sí te doy mi celular" yo sonriendo le contesté no hace falta porque ya tengo tú virginidad. Lo ven el momento menos pensado pueden tener sexo como nunca antes.