tiene tiempo que vivia con martha, vi crecer a brenda, de ser una linda nena, a sus 10 añitos se convirtio en una rica mujer lista, para gozarla.
les juro que nunca hubiera pensado en tocarla,
pero sucedio que perdi un trabajo de seguridad que tenia y tuve que trabajar en un auto-lavado, donde aprendi a disfrutar del crack.
cuando llegaba del trabajo y veia a brenda, cada vez se me antojaba mas y mas, hasta que no pude aguantar y la hice mi mujer
brenda, esta deliciosa, una breve cintura, caderas firmes y redondas, para su edad unos deliciosos pechos duros y firmes, toda ella macisa y suve, firme, acostumbraba ponerse las faldas de sus muñecas, la verdad no se como le quedaban, pero se le ven perfectas, hace resaltar ese culito rico que ahora es mio y sus lindas piernas torneadas
el dia que decidi a desvirgarla, ha sido uno de los mas ricos, regrese del trabajo con una exitacion muy grande pues me habia drogado y solo pensando en ella, cuando llegue, ella acababa de levantarse y se estaba bañando, salio del baño envuelta en una toalla, oliendo delicioso, a limpio con su piel fresca y suave.
no aguante y le arranque la toalla, la abrace y empece a besarla a acariciar todo su cuerpo, ella estaba en verdad espantada, pero poco a poco fue cediendo a mis besos, temblaba,por el toque de mis labios en su piel, la cargue y la acoste en la cama, me acerque a ella y abri sus piernas, frente a mi estaba esa panochita tan deseada por mi, a mi disposicion, empece a besarle sus piernas y poco a poco fui acercandome a su vagina, la cual empece a lamer y a besar, a acariciar, para mi sorpresa me di cuenta que estaba humeda,
me subi sobre de ella y empece a tratar de entrar dentro de ella, no podia, me dolia la verga en cada intento de penetrarla, ella se quejaba y me decia que no, que por favor no lo hiciera, pero yo no oia razones y empece a poner mas fuerza, poco a poco fui entrando, y de repente me decidi y le di un empujon, y logre por fin desvirgarla, entrar en lo mas profundo de mi niña, al fin era mia, mi mujer, senti como me humedecia con su sangre virginal, me abrazo muy fuerte y comence a besarla, bombeandola, sintiendo la estrechez de esa vagina de niña-mujer.
me la cogi, por un tiempo largo entrando y saliendo de ella, cogiendola suave y fuerte, disfrutando de sus gemidos, ya no me pedia que parara, al contrario me pedia mas y por mero instinto movia su cadera hacia mi haciendo la penetracion cada vez mas profunda y placentera.
senti varias veces como se venia, como me paretaba la verga con cada orgasmo
no aguante mas y me vine dentro de ella, la llene con mi leche, le inunde las entrañas, y quede rendido sobre de ella.
a partir de ese dia es mi amante, mi mujer mi niña....