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Por KATOS
Tu pene erguido penetra
Con suavidad en mi vulva
Quedo llena…, llena quedo
De esa parte de tu cuerpo
Y cuando el orgasmo avisa
Los dos estamos dispuestos
A recibir esa llama
Que te llega y muere dentro.
Hasta el corazón se agita
Con espasmos traicioneros
Como si la vida fuese
Un momento y luego… muero.
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