En la cama con mi hermano



Por marko

En la cama con mi hermano
De cómo una situación embarazosa termina en un encuentro que mi hermano y yo habíamos deseado por mucho tiempo.

Mi nombre es Alex, soy delgado, mido alrededor de 1.68m, moreno claro, cabello corto, negro, soy casi completamente lampiño y orgulloso de tener un hermoso trasero. Desde que era pequeño me di cuenta que había algo diferente en mi, en el colegio, mientras los chicos pasaban el tiempo hablando de mujeres, yo me dedicaba a contemplar en silencio sus cuerpos, con deseo, deseando tocar su cabello, sentir el contacto de sus labios contra los míos, y sentir su cuerpo sobre el mío, como lo hacían las mujeres de las películas, pronto descubrí la masturbación, mi imaginación me llevaba a encuentros sexuales con todos y cada uno de ellos, encuentros en los que me amaban, me deseaban y me poseían una y otra vez. Pero estos encuentros parecían tan lejanos que pensé nunca se cumplirían.

La clase de educación física siempre fue un tormento para mi y el único consuelo era el que podía ver a los muchachos en short, oler su sudor, mirar su cuerpo empapado era un placer que valía la pena el esfuerzo y la humillación de no dar una en los deportes y el infinito miedo a la pelota.

Aquel día después de haberlos visto, estaba tan caliente que necesitaba masturbarme, escape al baño y comencé a hacerlo sin importarme nada mas, como si estuviera en mi habitación, de pronto escuche un ruido, mire alrededor y vi. a Arturo en el baño de al lado que era separado por pequeños paneles, me miraba desde arriba, sonriendo, me sentí apenado y de inmediato me cubrí, me subí los pantalones y trate de salir pero el me siguió, aun sin decir nada, yo temblaba imaginando lo que todos dirían en cuanto se enteraran de que me estaba masturbando en el baño, voltee a verlo con la intención de rogarle que no le dijera nada a nadie, pero no pude evitar el mirar la enorme erección que escondía en sus pantalones.

Si no quieres que le diga a nadie, me las vas a tener que chupar- dijo Arturo

Arturo era el clásico chavo del que todas están enamoradas, hermosa sonrisa, cabello perfecto, cuerpo atlético.

Regresamos al panel desde el que el me había descubierto, le baje los pantalones , el boxer ,y quedo frente a mi la tercera verga que había visto en mi vida, la primera por supuesto fue la mía, la segunda fue la de mi hermano, al que encontré masturbando una vez, imagen que desde entonces había tratado inútilmente de borrar de mi mente.

Mientras recordaba lo que había visto en Internet, comencé a lamerle la punta con la lengua, lo cual le encanto pero me pidió que me la metiera a la boca, lo hice y comencé a chuparsela mientras el gemía de placer, era la primera vez que probaba el semen y me encanto el sabor.

Tienes mucha experiencia verdad putito? - pregunto el

Es mi primera vez- le dije-te gusta?

Me encanta, ya sabia que te gustaba la verga, te he visto como miras a Gerardo y el te ha visto como me miras a mi- comento Arturo entre gemidos

Saque la verga de mi boca, y lo mire curioso

Ustedes hablan de mi?- pregunte tratando de disimular mi emoción

Si, y cuando le cuente que bien la chupas el lo querrá comprobar-

Me sentía nervioso al pensar que la gente se enterara de que yo era gay pero al mismo tiempo me sentía contento y algo orgulloso de que mis fantasías no estaban tan lejos de la realidad.

Seguí chapándosela, y el gemía mas fuerte a cada momento, finalmente sin poder contenerse se vino dentro de mi boca.

Ahhhh- gimió mientras yo trataba de tragarme toda su leche

Me levanto, me miro a los ojos y me beso suavemente

Gracias- dijo- no creas que esta será la ultima vez.

Cuando acabaron las clases, antes de salir del salón, vi que Gerardo estaba tras de mi, fingió que lo empujaron para hacerme sentir lo dura que tenia la verga.

Aquel día volví a casa, mas contento que nunca, al parecer mis tíos llegarían tarde del trabajo, y mi hermano debía seguir en la escuela, no había podido terminar de masturbarme en la escuela, así que aun seguía muy caliente, pase por la habitación de mi hermano y su puerta estaba abierta, lo cual era extraño por que siempre que sale cierra con llave para que nadie entre, el es una persona seria, no le gusta que nadie toque sus cosas, no teníamos una relación muy cercana pero tampoco nos llevábamos mal, el es tres años mayor que yo, cuando tenia como 14 era gordito, pero empezó ha hacer ejercicio y en poco tiempo lo transformo todo en músculo, convirtiéndose así en la fantasía sexual de mis amigas que siempre preguntaban por el y se inventaban pretextos para ir a mi casa, era al menos 15 cm mas alto que yo, de piel clara, puesto que somos de diferente madre, cabello chino hermoso, que cubría su frente y unos ojos negros penetrantes, me sentía mas que orgulloso de tener un hermano así. Tenia una novia que se llama laura, una muchacha muy linda y amable.

Nunca había visto a mi hermano como un objeto de deseo, no es algo normal, nunca lo había visto como un hombre, hasta aquel día que llegue temprano de la escuela y lo encontré masturbándose mientras veía una porno. Aquel día tuve uno de mis mejores orgasmos, la idea de mi hermano masturbándose me puso a mil, no podía olvidar ese ángel, medio desnudo con los ojos cerrados, aferrado a su verga mientras gemía, se molesto conmigo pero luego simplemente lo olvidamos o al menos pretendimos,

Ahí seguía frente a su puerta pensando en ello, toque su puerta para cerciorarme que no hubiera nadie y entre, no había nada sospechoso que el pudiera esconder, sobre el suelo se encontraba su camisa blanca que usaba cuando hacia ejercicio, la levante sin saber realmente lo que hacia, y la lleve a mi nariz, el olor me convirtió en un animal, lleve mi mano a mi instrumento y comencé a tocarlo suavemente, me recosté sobre su cama y me quede semidesnudo, tal como el lo había estado el momento en que lo sorprendí, comencé a masturbarme y perdí de nuevo la noción del mundo, el placer en el que estaba sumergido con la camisa cubriendo mi rostro, oliendo ese olor que era irresistible, como ya se habrán dado cuenta ese es mi fetiche, el sudor del hombre.

Cuando me quite la camisa de la cara, vi a mi hermano de pie en la puerta, molesto obviamente, me indico con una sena y sin mirarme a los ojos que me saliera.
Estaba sorprendido, la segunda vez en el día que era descubierto mientras me masturbaba por no tomar las debidas precauciones, la primera había sido para bien, pero no esperaba sacar ninguna ventaja de esta ocasión.

Muchos pensamientos pasaron por mi cabeza, que mi hermano le diría a mis tíos lo que había visto, que seria rechazado no solamente por el hecho de estarme masturbando sino por el objeto que producía mi excitación.

Permanecí en mi cuarto sin saber realmente que hacer, la casa seguía en silencio y supe que seguramente mi hermano debía estar pensando en lo que había visto, con disgusto, con decepción….

Al fin decidí hablar con el, pensaba en prometerle que me iría de la casa y nunca mas volvería si el aceptaba no decir nada, mis manos temblaban y mi respiración estaba agitada.

La puerta de su recamara estaba abierta pero el no estaba ahí pude oir que estaba en la regadera, me grito desde ahí

Espera un momento, ya salgo-

Me quede parado esperando, el salio con una toalla alrededor de su cintura, con el cabello aun mojado, las gotas de agua aun recorriendo su cuerpo, sin darme tiempo a pensar mientras admiraba a este cuerpo, se acerco a mi rápidamente, estaba seguro que me golpearía pero en cambio me abrazo, cosa que no hacíamos mas que en los cumpleaños y en navidad.

Me abrazo y su mano recorría mi espalda, y seguía corriendo mas abajo, y casi me desmaye cuando sentí que su mano estaba apretando mi trasero, lo aleje por un momento.

Que haces?- le pregunte

Me miro a los ojos como nunca lo había hecho, acerco sus labios a los míos y me dio un pequeño beso, suave, como respuesta a mi pregunta. Al quedar esto claro, lo volví a besar, esta vez apasionadamente, su lengua se introducía en mi boca y jugaba con mi lengua, sus manos apretaban mi trasero y podía sentir la enorme erección que escondía bajo la toalla.

Su verga era mas grande de lo que jamás hubiera imaginado, me invito a besarla y la comí entera, le hice el sexo oral mas delicioso de su vida, pero me detuvo antes de que acabara, me indico en la posición que me quería en la cama.

Así que me puse en cuatro, mientras el se acomodaba detrás mío, con su pene duro, lo acerco lentamente a mi culo aun virgen y sin el menor aviso me lo metió, yo grite de dolor, un dolor indescriptible que me hizo rogarle que parara, pero el no lo hizo.

Querías ser mi puta no?- gritaba mientras comenzaba a moverlo adentro de mi- pues vas a ser mi puta.
El dolor se fue desapareciendo y dio paso a una sensación placentera, indescriptible, le rogaba que lo hiciera mas fuerte y el lo hacia.

Me siguió embistiendo por los siguientes 20 minutos, pudo haber sido mas tiempo , la noción del tiempo desapareció para mi aquel día.

Quieres que me venga dentro de ti?- pregunto cuando sintió que su orgasmo estaba cerca

No pude responder, un chorro de leche caliente incendio mi culo, el salio de mi y permanecimos acostados, yo recostado en su pecho, abrazándolo mientras el dormía, lo quería volver a repetir, y cuando Víctor despertó el también lo quería.


Próximos capítulos….
Arturo y Gerardo invitan a Alex a su casa para darle una sorpresa.
Ricardo, el amigo de Víctor viene de visita a la casa y Alex es el encargado de atenderlo
Mauro, el tío de Alex, engaña a su esposa y marco es el único testigo.



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