Estas de rodillas, desnudo, yo te sorprendo por detras, empiezo por acariciar tu espalda y a besar tu cuello y el lobulo de tus orejas mientras mis manos se deslizan por tus carnosas nalgas las cuales voy separando lentamente, por fin doy con tu agujero negro, mi dedo indice comienza a dibujar circulos sobre el, ejerciendo cada vez mas presion hasta que facilmente entra, hurga ondulatoriamente y luego copia movimientos de vaiven como si de un falo diminuto se tratase. Entretanto mi otra mano se recrea con tu pene, que despierta curioso ante el estimulo. Tomo entonces un dildo doble, de esos que tienen forma de V incompleta e introduzco el extremo corto en mi vagina y con el otro humedo extremo te voy penetrando despacio hasta lograr un ritmo cadencioso, empiezo desaforadamente a masturbarte y cuando estamos asi, a punto de estallar, me detengo… Es mi turno, ahora soy yo la que esta de cuatro patas con la cabeza apoyada en el suelo y la retaguardia expuesta, tu inicias con la ardua labor de comerme el culo, me das besitos de lengua la cual acaba por insertarse dentro y me hace estremecer, entonces tomas un embudo, lo lubricas y lo vas acomodando en mi ano, cuando esta sumergido, disfruto del largo chorro que sale disparado de tu uretra directo a mi intestino, una vez que terminas de utilizarme como toilette, me colocas un buttplug para que no se vaya a escapar ni una gota del preciado enema. Me pides pues que de la vuelta, quedando de esta forma mi vagina frente a tu rostro, succionas mi clitoris y metes tu pulgar dentro de mi haciendo que acabe un par de veces en tu boca, despues apoyas tu pene en la entrada de mi vagina y sueltas nuevamente el chorro, este recorre torridamente mis paredes vaginales provocandome espasmos que culminan en una marejada tibia de extasis. Sellas con un tapon mi vulva y me hallo completamente repleta de ti por ambos orificios, mantengo esta posicion deleitandome por un momento con tanta calidez, hasta que decides sacarme el buttplug y lames todo el contenido que emana de la fuente oscura. Te ordeno entonces que te acuestes sobre tu espalda, me lanzo famelica hacia tus muslos por los cuales resbala mi lengua, alcanzo tus testiculos los que introduzco uno por uno en mi boca y luego ambos a la vez, entonces me acerco a tu pene, acaricio su cabeza, su tronco, mi gusto anegado comienza a darse un festin con el, lo lamo, lo chupo, lo muerdo, hasta que glotonamente lo devoro de un bocado, lo siento palpitar en mi garganta, estoy a punto de morir asfixiada por el placer, tu estas que te vienes asi que otra vez me detengo, la noche aun es joven... Me siento encima de tu rocoso y lubricado miembro, lo froto contra mis agujeros, entonces delicadamente penetra en mi interior, gozo con tu embestida anal por un largo rato hasta que finalmente recuerdo el tapon que obstruye mi vagina, lo saco y tu lluvia dorada colma nuestra intimidad, me masturbo desenfrenadamente en tanto continuas dandome por el ojete, finalmente un inmenso orgasmo nace en mi clitoris esparciendose por todo mi cuerpo y tu acabas por hacer lo mismo, lanzas tu leche dentro de mi culo, sales entonces de mi y me posiciono nuevamente en cuatro patas, tu te abalanzas sobre mi ano del cual vas lamiendo el semen que voy expulsando a borbotones, luego me preguntas con cara de picaro: “Queres probar?” y compartimos nuestros fluidos entremezclados a traves de un lento y humedo beso, hasta que finalmente caemos delirantes y exhaustos en la petite morte.