Hola, mientras con el pie le hacía caricias en su muslo, ella se ponía nerviosa y no sabía qué hacer, estaba presente su marido y mi esposa, en la misma mesa cenando, sin embargo ella no me quitaba la mirada y no dejaba de sonreír con mucho nerviosismo pero sonreía.
Ese fue el primer acercamiento que tuvimos y de ahí en adelante las cosas fueron subiendo de color, todo comenzó de la siguiente forma.
Mi comadre se llama Diana y es una mujer alta con un cuerpo fantástico, tiene unas tetas de un tamaño ideal, lo suficiente mente grandes para que cualquier hombre las aprecie, pero lo mejor de ella es su cintura y sus caderas combinadas con unas nalgas magnificas y rematadas con unas piernas esculturales. Yo me llamo Ramiro y soy de constitución gruesa sin ser obeso, de corta estatura comparado con ella mido 1.62 y ella mide 1.65, tengo un miembro no muy grande pero si grueso, y hasta ahorita he logrado controlar mis eyaculaciones para el momento que yo quiero, eso me hace un gran amante según me han dicho las mujeres con las que me he acostado.
Un día fuimos a San Miguel Allende con mi esposa a festejar nuestro decimo aniversario de bodas, yo tenia 36 años, mi comadre Diana es menos que yo, tenía en aquellos tiempos 27, misma edad que mi esposa, en esa ocasión llegamos a esta hermosa población a las 10 de la mañana, y de inmediato empezamos a recorrer sus calles y sus plazas disfrutando de su ambiente provinciano, decidimos tomarnos una cerveza y entramos a un bar en el centro y cual sería nuestra gran sorpresa que lo primero que vimos fue a nuestros compadres, que teníamos un buen rato sin verlos, situación que a ambos nos dio mucho gusto, ellos estaban en plan de trabajo y estarían el mismo tiempo que nosotros (dos noches), inmediatamente preguntamos ¿donde estaban hospedados? y resulta que coincidimos en el mismo hotel, por lo que decidimos que pasearíamos juntos en los ratos en el que mi compadre pudiera y mientras nosotros estaríamos con mi comadre Diana.
Comimos juntos y por la tarde, mi compadre se fue a atender sus negocios y nosotros tres nos quedamos en el bar del hotel sin antes visitar dos o tres lugares y empezamos a beber, al grado que con la emoción de mi esposa de su decimo aniversario, consumió mucho tequila, y empezó a estar muy alegre pero a desvariar un poco en sus platica, situación que mi comadre percibió y en ese momento empezó a sonreírme y a preguntar que haríamos con ella, yo le dije que no habría problema que en cuanto mi esposa lo pidiera la llevaría a nuestro cuarto, en ese momento llego mi compadre y me di cuenta que dentro de su borrachera mi mujer le coqueteaba a mi compadre, por lo que yo empecé a echarles carrilla y ellos únicamente se chiveaban, mientras yo con mi pie después de quitarme el zapato discretamente empecé a pasarlo por el muslo de mi comadre, situación que la puso muy nerviosa, pero no dejo de sonreírme.
Paso un rato y a mi mujer se le bajo un poco su estado eufórico etílico y cenamos un delicioso corte de carne, situación que termino de ponerla bien, sin embargo Diana y yo no perdíamos oportunidad de rosar nuestras manos o nuestros cuerpos en forma muy discreta.
Decidimos irnos a dormir, cuando pasamos frente a su habitación el compadre nos pidió que nos tomáramos una copa de vino tinto que un día antes compro en Tequisquiapan, (una caja), entramos y comenzó un juego de haber quien aguantaba mas, perdiendo mi señora y después mi compadre situación que yo pensé que favorecería el esta solo con Diana, pero mi compadre no la dejo un segundo sola.
Al día siguiente me levante muy temprano a caminar y mi esposa se quedo durmiendo, y en el vestíbulo del hotel me encontré a mis compadres saliendo del restaurant, el tenía que trabajar por lo que nos saludamos y se fue, encargándome a mi comadre Diana, de inmediato me pregunto por mi esposa, cuando le dije que estaba cruda y que no tenia para cuando levantarse, de inmediato me dijo que si quería acompañarla a nadar un rato, situación que le dije que si, la acompañe a su cuarto a que se cambiara y pusiera el traje de baño, entrando a su cuarto me pidió que la esperara, ella se metió al baño a cambiarse, y yo no aguante y abril la puerta cuando estime que aun no se ponía el traje de baño y en efecto únicamente tenia puesta la parte superior y aun tenia puesto su pants. me dijo que me saliera situación que no acepte y le dije que yo la ayudaría a cambiarse, me juzgo de loco y no quiso cambiarse frente a mí, por lo que accedí a salir sin antes tratar de tocarle sus tetas por encima del traje de baño fingiendo estar muy enojada, por lo que espere afuera.
En cuanto salió del baño y ver ese calzoncito que apenas cubría su pelambre púbico y que dejaba a la imaginación una gran panocha con unos labios vaginales carnosos, le pedí que me modelara y accedió, dando una giro y mostrándome su esplendoroso cuerpo, de inmediato se me empezó a parar mi gruesa verga, misma situación que se noto de inmediato una tienda de campaña en mi pants.
Ella no disimulo en ver el bulto en mi entrepierna y decime que me calmara que podrían cacharnos, yo no aguante mas y me saque mi miembro y ella una vez más fingió molestarse, sin embargo no dejaba de observar esa verga gruesa y bien parada, por lo que me acerque y le pedí que la acariciara, diciendo que no que ella no le ponía el cuerno a su esposo y que sentiría remordimiento con su comadre, de inmediato me dio la espalda y yo le puse mi verga en sus nalgas que apenas las cubría un pequeño pedazo de tela, dejando al descubierto la mayor parte, de inmediato ella se trato de retirar y yo la jale de sus hombros y después la sujete de su cintura sintiendo una gran suavidad de su piel, ella de inmediato se volteo hacia mí y en ese momento nuevamente me acerque y se la recargue sobre su panocha, se puso seria y no me dijo ¡¡¡CALMATE¡¡¡, yo de inmediato empecé a acariciar sus tetas por encima del biquini y ella decía ¡¡no por favor ¡¡¡, y trataba de quitar mi mano de sus pechos, y un poco a la fuerza la trate de besar, no permitiéndolo e insistía en que me calmara. Yo fui persistente y una bes mas la bese a la fuerza y ella se resistía, hasta que le dije que las oportunidades se presentaban una sola vez en la vida y que teníamos que aprovechar, ella me dijo que solo que jamás se enterar mi esposa y su marido, situación que le prometí y de inmediato acepto mis besos terminando ella dándomelos por todo el cuerpo, llegando ami verga y dándome una gran mamada, ella es experta en mamadas, nunca en mi vida me la habían mamado como ese día, ella hacia una gran succión en mi miembro a la vez que lo frotaba con su paladar, sintiendo que en ese momento me vendría y arroje gran cantidad de mecos en su boca, mismos que se trago al 100%, diciéndome que le fascinaban y que además no quedaba evidencia de mi eyaculación.
De inmediato ella dijo que con mi chorreada yo me calmaría y que nos fuéramos a la alberca, yo le dije que si pero que únicamente me dejara ver su culo y sus tetas, que se desnudara para mi un momento para deleitar mi vista, situación que de inmediato accedió diciéndome que rápido para irnos, al desnudarse empecé a acariciar su panocha y sentí la gran humedad que tenia por lo que le empecé a mamar su clítoris y de inmediato ella se empezó a retorcer de placer, hasta que la puse encima de la cama y le deje ir mi verga situación que de inmediato me dijo la tienes mas gruesa que mi marido la siento más que la de el, empecé a meter y sacar suavemente provocando que además sintiera el roce sobre todo su bello púbico y clítoris, logrando de inmediato que tuviera un orgasmo fenomenal, una vez que sentí ese estremecimiento de ella yo me deje llevar y la volví a llenar de mi semen ahora en su panocha.
Salimos a la alberca y esperamos a que saliera mi esposa y regresara mi compadre, cuando estuvimos juntos ella y yo habíamos planeado dejarlos solos para que tuvieran su aventura fingiendo yo, un dolor de cabeza y ella una diarera, ellos llamaron a nuestros respectivos cuartos pasados unos 15 minutos y cuando checaron que estábamos mal, nos avisaron que saldrían a cenar……CONTINUARA……